Proyecto de Restricción del Lenguaje ante el Período Especial 2.0 en Cuba

El Buró Político del Partido y la dirigencia del gobierno de Cuba, ante la nueva crisis económica, llamada eufemísticamente Período Especial en Tiempos de Paz 2.0, ha emitido una circular en la que intenta restringir el uso de algunas palabras y giros idiomáticos muy comunes en el pueblo, para así evitar crear tensiones y ansiedades por la escasez de alimentos.

La medida ha sido consultada con lingüistas, sicólogos y babalawos, que han aconsejado la sustitución o eliminación de vocablos que le recuerden al cubano algunos alimentos, o que aludan, aunque sea de manera indirecta, al acto de alimentarse.

Se ha orientado a los cederistas, a la policía –aunque hablen otro idioma— y a los miembros de las Fuerzas Malvadas Revolucionarias, que se mantengan atentos a dichas orientaciones para que puedan ejercer el control de ciertos lenguajes levemente gastronómicos que pudieran exacerbar a nuestro heroico pueblo trabajador, que es más bueno que el pan. ¡Ah, perdón, se nos fue!

A continuación, una breve lista de términos que se recomiendan evitar o eliminar:

Todo lo que aluda, directa o indirectamente al ganado porcino, entre las que se encuentran: “Usted es un pata´e´puerco”, “ese trabajo es jamón”,

le encanta meter morcillas”, o la expresión “esto es una cochiquera”, para resaltar suciedad.

De igual forma se evitará mencionar el renglón avícola con frases como: “No seas gallina” o “se me pone la piel de gallina”, “la vieja tiene cara de molleja”, “tremendo pollo que me he echado”, “otro gallo cantaría”, o la discriminatoria: “si no es pato, sabe dónde está la laguna”.

 

El Partido Comunista, que es sabio, y que representa lo mejor de las tradiciones cubanas, recomienda eliminar los giros metafóricos como “comeyuca”, “comegofio”, o “comequeque”. Y sugiere la eliminación inmediata de otros giros que recuerden la ganadería de la isla, otrora exitosa y hoy diezmada por los fenómenos naturales adversos como el marabú, los terremotos, tornados, sequías, el Niño, la Niña y el Espíritu Santo, inundaciones y tsunamis enviados o preparados por el enemigo.

Entre esas frases se considerarán provocativas y de mal gusto las siguientes: “Está gorda como una vaca”, “estoy hecho un toro”, “es tronco de tarrúo”, “te van a hacer picadillo” y otras metáforas que contengan guiños al sector ovino, entre las que se cuentan: “No sea carnero, compadre”, “voy a contar ovejas a ver si me duermo” o “usted no tiene gandinga”.

Se recomienda la vigilancia sobre otras construcciones gramaticales –y construcciones en general, pero eso ya se orientará más adelante— del tipo de:

-“Yo me sé buscar los frijoles”.

-“Está vola’o como una cafetera”.

-“Tiene una papa en la boca”.

-“Se formó el ajiaco”.

-“Esa niña es una panetela”.

-“Sácame del potaje”.

Y se prohíbe de forma terminante las expresiones: “Darle vuelta a la tortilla” o “a mí hay que tocarme los huevos”, por soez  e incitadora, ya que en la isla ningún ciudadano puede decidir cómo, cuándo y dónde le tocarán las posturas de gallina.

Se prohíbe también una alusión aparentemente ingenua al acto de masticar como “es más vago que la quijá de arriba”.

Atención especial tendrá la frase que alude a la cobardía: “eres un jutía”, por pedido especial del General Guillermo García.

Finalizamos esta comunicación con la esperanza de obtener el apoyo inmediato y la respuesta positiva de nuestro pueblo, que sabrá capear las nuevas dificultades, porque es “una verdadera masa cárnica”, “harina de otro costal”...