Médico cubano frente a la pandemia en campamento de migrantes de México

Cuenta que el 21 de abril debió haber sido su corte final, pero por la crisis sanitaria fue reprogramada para el 23 de junio
Médico cubano frente a la pandemia en campamento de migrantes de México
 

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El doctor cubano, Dairon Elisondo Rojas, aun a la espera de su caso de asilo político para llegar a EEUU, se encuentra al frente de la respuesta al coronavirus en el campamento de migrantes de Matamoros, en México.

El País publicó este martes una entrevista donde el joven de 29 años, donde explica que trabaja desde hace seis meses en la clínica de la ONG Global Response Management (GRM) en Matamoros (México) como el médico de base y ahora se preparan para la creación de un hospital que atienda casos de coronavirus en el lado sur del campamento.

"Decidimos montar el hospital porque, por las mismas condiciones en las que se vive en el campamento, que no existe distanciamiento social, pues un caso de coronavirus podría tener mucha repercusión negativa y los casos podrían ser muchos", agregó.

En diciembre pasado ADN Cuba, replicó una nota del New York Times sobre el galeno cubano.

Elisondo, de 28 años, oriundo de Cuba, es el único médico a tiempo completo en el campamento de migrantes surgido bajo un puente que conecta la ciudad mexicana de Matamoros con los Estados Unidos. Más de 2.500 inmigrantes deben esperar en el campamento mientras sus casos se abren paso en la corte de inmigración de Brownsville, Texas.

El Dr. Elisondo, que tiene una especialidad en cuidados intensivos, adquirió experiencia trabajando en entornos desafiantes gracias a un programa de capacitación que lo hizo viajar a una misión médica cubana en Venezuela.

Después de cursar sus estudios de medicina, Elisondo Rojas fue enviado durante casi tres años a una clínica del gobierno venezolana, pero fue obligado a regresar a la isla luego de expresar críticas al régimen de Nicolás Maduro.

"El gobierno me devolvió a Cuba, y eso tuvo consecuencias", contó el médico al periódico norteamericano.

El año pasado, Elisondo dijo que no podía predecir cuánto tiempo le tomaría a un juez de inmigración en los Estados Unidos pronunciarse sobre su caso. Cuenta que el 21 de abril debió haber sido su corte final, pero por la crisis sanitaria fue reprogramada para el 23 de junio.

"Yo siempre digo que, a veces, lo que sucede conviene. Si Dios me puso aquí y me quiere aquí hasta que pase toda esta situación con la pandemia, pues aquí voy a estar", explicó en el medio español.

Aunque no tiene abogado, espera ganar su caso de asilo por su cuenta, aprender inglés y comenzar a practicar medicina al otro lado del puente, en los Estados Unidos.

La Sra. Perry dijo que si sus planes no funcionaban, no debía preocuparse. "Él no lo sabe", dijo, "pero lo voy a enviar a otros lugares del mundo. Está muy bien entrenado".

 

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