Veterano de Angola y su esposa sobreviven a la desidia estatal

El veterano de guerra Gerardo Terán vive en la comunidad Puente de Miel en Baracoa con su esposa Dámaris Silot, quien padece varias enfermedades sin recibir ninguna ayuda de las autoridades del régimen.
 

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El veterano de guerra Gerardo Terán vive en la comunidad Puente de Miel en Baracoa con su esposa Dámaris Silot, quien padece varias enfermedades sin recibir ninguna ayuda de las autoridades del régimen.

En 1987 Terán viajó hacia Angola como simple soldado. Hoy recuerda que a su regreso fue tratado como combatiente, pero con el paso del tiempo fue olvidado, a pesar ser actualmente miembro de la dirección municipal de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC).

“Mi esposa está enferma”, refiere el combatiente. Con 52 años Silot es cardiópata y presenta otras afecciones pulmonares y de los riñones. Sus crisis son más frecuentes desde hace 11 años.

Los medicamentos aparecen y a veces no. Nadie nos ha ayudado durante la pandemia”.

El cubano cuenta que ni ropa de cama tiene en casa; porque el único ingreso familiar es su salario de como conductor de un bicitaxi.

“Lo que entra a mi casa es lo que pudo hacer y ella ha estado mucho ingresada en Santiago y en Baracoa, y el sustento no me alcanza”.

Terán ha solventado sus necesidades con quienes le dirigen y sus demandas ha sido desoídas:

No tenía ni sábanas para taparme y cómo era posible que en las cajas de tiro sí las hay y para mí no se podía resolver eso. Yo no he recibido ayuda de ningún tipo”.

Víctor Dreke, fundador de la ACRC, reconoció a Cubadebate en 2017 que la organización "trabaja junto con el ministerio de Trabajo y Seguridad Social para ver qué problemas tienen los combatientes, acompañarlos y mejorar su calidad de vida”, aunque los criterios de combatientes no comulgan con esa afirmación.

Una casa destruida y cero soluciones

El huracán Mathew devastó en 2016 a Baracoa, entre los afectados está este matrimonio que lleva años esperando por los materiales para reconstruir su vivienda.

Al respecto Terán narra que “He escrito seis veces al Consejo de Estado, fui dos veces allí y llegó la respuesta al municipio de Baracoa y nadie hizo nada.

El problema de la vivienda es que pasó Mathew y destruyó la vivienda. Nos dieron una parte de los materiales y no han dado más nada. Todo eso se quedó así, hemos visto a la gente de gobierno y no tiene solución. Siempre una historia diferente”.

Varios veteranos de Angola han sido entrevistados por ADN Cuba. El régimen cubano envió entre 1975 y 1991 a miles de jóvenes de 18 años a combatir en Angola. Quienes lograron regresar vivos a Cuba cargaron desde entonces con las secuelas de una guerra que no les pertenecía y han vivido la indiferencia del castrismo.

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