Hija de Edith Massola denuncia represión en Cuba: “Justicia y Libertad”

La influencer y presentadora Paula Massola pidió un teléfono prestado para postear en contra de la represión y pedir libertad
Edith y Paula
 

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La influencer y presentadora cubana Paula Massola, hija de la muy conocida Edith Massola pidió un teléfono prestado dentro de la isla, que sigue sin internet, para postear en redes sociales en contra de la represión y pedir libertad.

“Pidiendo un móvil prestado finalmente puedo entrar a mi cuenta. Quería pronunciarme totalmente en contra de la violencia y de la represión. Hay que escuchar a la mayoría, hay que dialogar. Justicia y Libertad”, expresaba la joven a través de un post en Instagram.

Su novio, el reguetonero Divan igualmente posteó un mensaje contra la violencia.  Señaló que “mi pueblo hoy sufre, mi pueblo hoy llora. Mi pueblo pide ser escuchado. Abajo la violencia, viva Cuba Libre”.

En junio de 2020 ambos artistas fueron criticados en redes sociales por saltarse las medidas restrictivas de la capital cubana y presumir de “un amigo coronel”. Luego fuentes cercanas a la familia negaron la existencia de tal persona.

Todo fue un malentendido —comentaron a ADN Cuba estas fuentes, que trabajaban en el Instituto Cubano de Radio y Televisión y pidieron anonimato—, agrandado por la imprudencia de Paula y su pequeña amiga y la facilidad con que Internet convierte en verdades los acontecimientos dudosos.

Paula y sus amigos dijeron a los agentes que estaban “con un coronel” con el propósito de convencerlos para que las dejaran estar en la playa, invocando la autoridad que tienen en Cuba los jerarcas militares. Así lograron quedarse, aunque más tarde las sacaron del lugar.

Ella había aparecido en dicha directa con la hermana de su pareja, el reguetonero Diván, y en la misma se le escucha decir a la niña: "Tengan un amigo coronel pa' que les deje estar en la playa”.

Muchos usuarios en redes sociales acusaron con todo tipo de palabras en ese momento a Paula y su madre Edith, señalando los supuestos vínculos con la oficialidad del Ejército, razón por la cual podían gozar de prebendas impensables para cualquier cubano “de a pie”.