Régimen detiene al joven activista y objetor de conciencia Osmel Adrián Rubio

La dictadura cubana se ha ensañado con algunos de los miembros menos visibles del Movimiento San Isidro, como en el caso del objetor de conciencia Osmel Adrián Rubio, joven de 18 años que se niega a pasar el Servicio Militar
Osmel Adrián Rubio, activista cubano. Fotomontaje: ADN Cuba
 

Reproduce este artículo

La dictadura cubana se ha ensañado con algunos de los miembros menos visibles del Movimiento San Isidro, como en el caso del objetor de conciencia Osmel Adrián Rubio, joven de 18 años a quien la Seguridad del Estado detuvo otra vez en la mañana de este jueves.

“Aparentemente la vigilancia policial a Adrián Rubio, uno de los protagonistas de la protesta del Movimiento San Isidro [MSI], se había terminado. Pero hoy cuando salía temprano en la mañana fue apresado nuevamente”, informó Yariel Valdés, periodista colaborador del periódico LGBT Washington Blade.

Según reportó Valdés, “el represor estaba escondido en casa de un vecino y la patrulla policial igual”.

Osmel Adrián pretendía hacer un trámite legal para sacar su carnet de identidad, según explicó la madre del activista a Valdés, “pero los agentes de la Seguridad del Estado continúan pendientes a cualquier movimiento que haga este joven de 18 años, objetor de conciencia y activista por los derechos humanos en Cuba”, aseguró el reportero.

El artista Yasser Castellanos, miembro del MSI, confirmó que “alrededor de las 7:00 am, Adrián Rubio se dirigía a la oficina del carnet de identidad cuando fue detenido por el agente Ernesto y conducido en una patrulla”.

El hostigamiento contra el joven, quien además se reconoce como parte de la comunidad LGBT, no ha bajado de intensidad desde que él participara en la huelga de hambre del MSI para demandar la liberación de Denis Solís y el fin de las violaciones a los derechos humanos y las libertades políticas y civiles en Cuba.

La policía política del régimen cubano lo detuvo en la mañana del martes 15 de diciembre. Al igual que varios de sus compañeros que protagonizaron la protesta pacífica que detonó numerosas muestras de inconformidad popular con el régimen, Rubio Santos lleva días vigilado y sitiado en su domicilio por elementos represores que coartan su libre tránsito.

Ha sido víctima de actos de repudio y agresiones como lanzamiento de botellas a su casa, así como amenazas por su negativa a pasar el servicio militar y empuñar las armas para defender la dictadura.

El martes fue detenido al salir a buscar el pan, denunció ante ADN Cuba Isabel Santos González, madre del joven. Según detalló, quien lo detuvo fue el represor que se hace llamar “Ernesto”, en compañía del carro patrullero que estaba apostado en las afueras del domicilio.

Santos González filmó un breve video de su hijo antes de que éste saliera para constatar que sólo pretendía hacer un mandado rutinario. Pese a ello, fue detenido sin argumentos legales válidos, tal cual ocurrió la víspera con el escritor y periodista Carlos Manuel Álvarez cuando intentó salir de casa de su abuela en Cárdenas, Matanzas, donde estuvo en arresto domiciliario por 17 días.

El fin de semana, Rubio Santos convocó a movilizar el rechazo popular al servicio militar obligatorio en Cuba, para él una forma forzosa de empuñar armas a favor del régimen.

“Amigos quiero hacer algo y necesito que me apoyen y que me den sus consejos por favor. Algo que a muchos de sus familiares jóvenes les va a beneficiar, pero quisiera que me dijeran cómo puedo hacer, pues quiero recoger la firma de todos los jóvenes cubanos que no estén dispuestos a empuñar armas a favor del régimen de la dictadura”, escribió el activista en su perfil de Facebook.

Según afirmó, el único objetivo del servicio militar en Cuba es “matar cubanos”.

Desde su negativa a pasar el Servicio Militar, Osmel Adrián ha sido acosado y amenazado por el régimen. El domingo 18 de octubre fue detenido por casi dos horas al salir de la sede nacional de las Damas de Blanco, en Lawton, adonde había acudido para dar a conocer en las redes sociales una citación que le hicieron llegar las autoridades militares. 

Ello, como seguimiento a la carta que en septiembre entregó en el Comité Militar del municipio Cotorro, en La Habana, negándose a pasar el servicio militar bajo el actual régimen cubano.