Nelva Ortega denuncia dos años de cerco policial a la Unpacu

Gracias al perímetro de vigilancia establecido a pocas cuadras del inmueble ubicado en el Altamira, Santiago de Cuba, que también es vivienda del coordinador nacional de Unpacu José Daniel Ferrer, la policía política pudo detenerlo rápidamente cuando el 11 de julio intentó unirse a las manifestaciones populares pacíficas
 

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La doctora y activista Nelva Ismarays Ortega Tamayo denunció el cerco de fuerzas policiales del régimen contra la sede de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), que se ha extendido durante dos años y dificulta la labor humanitaria de la organización opositora.

Gracias al perímetro de vigilancia establecido a pocas cuadras del inmueble ubicado en el Altamira, Santiago de Cuba, que también es vivienda del coordinador nacional de Unpacu José Daniel Ferrer, la policía política pudo detenerlo rápidamente cuando el 11 de julio intentó unirse a las manifestaciones populares pacíficas.

“Eso es lo que enseña la escuela del comunismo: a golpear, a reprimir, a detener y multar arbitrariamente, a amenazar a las personas…”, dijo a ADN Cuba la profesional de la salud, esposa del líder opositor.

“Aquí lo vemos diariamente: ya hace dos años que estamos en un cerco policial sobre la sede de la Unpacu, y todo porque nosotros simplemente hacemos, de corazón, nuestra humilde labor humanitaria, dando alimentos, brindando atención médica y emocional, algo que debiera hacer el gobierno, el Partido Comunista de Cuba, o debería hacer Salud Pública y no lo realizan”.

Por el contrario “reprimen”, denuncia Ortega. “Aquí lo hemos visto, hay videos de cómo, por ejemplo, a Nely, una adolescente de 14 años, la cogieron por el cuello y la tiraron contra el piso, igual que a su hermano. Prácticamente la asfixiaron, y solo porque cuando le preguntaron por qué iba a pasar el cerco para llegar a la Unpacu, ella dijo: 'porque tengo hambre'.

Según la activista, el hostigamiento contra quienes acuden a recibir alimentos o medicinas “ha pasado con niños, con adultos mayores, con enfermos, personas con discapacidad, con madres que tienen niños y el gobierno no se preocupa”.

Afirma que “esos agentes de la Seguridad del Estado que participan en el cerco deben estar frente a un tribunal de justicia, esos voceros de la dictadura que los justifican deben estar frente a un tribunal de justicia, y los fiscales que persiguen a activistas también”.

“Y sobre todo a ese cobarde de Díaz-Canel, que en vez de escuchar a su pueblo y aceptar lo quiere la mayoría, que es libertad, democracia, respeto de los derechos humanos, prosperidad, bienestar para el pueblo de Cuba, el 11 de julio decidió dar una orden de combate y mandar a una maquinaria sumamente represiva contra un pueblo desarmado”.

 

Situación de José Daniel Ferrer

Ortega considera que su esposo está “secuestrado y desaparecido forzosamente” desde hace 39 días, porque lo mantienen “incomunicado, no nos han permitido verlo, nos siguen negando una llamada telefónica, no sabemos lo que está ocurriendo con él”, dijo a ADN Cuba.

El coordinador general de la Unpacu deberá cumplir una condena de cuatro años y 14 días en prisión, ya que las autoridades judiciales revocaron la sanción de “limitación de la libertad” (sin internamiento), que tenía desde 2020.

Sobre el opositor, hasta hace poco las autoridades policiales decían es que se encontraba en la prisión de Mar Verde. Pero el miércoles 18 de agosto, “quien hasta ahora dice ser el instructor del caso (no tenemos documentos oficiales que lo demuestren) que se hace llamar capitán Raúl, dijo que se encuentra en la prisión de Aguadores, donde ya estuvo durante seis meses en los que los sometieron a todo tipo de torturas, tratos inhumanos y condiciones crueles y degradantes”, dijo Ortega.

“Mientras no hablemos con él directamente [en persona], o a través de una llamada telefónica, decimos que está desaparecido y secuestrado”, denunció.

La doctora recordó que su esposo “salió con una úlcera sangrante. En aquel momento su vida estaba corriendo peligro, y 38 días después, en los que pudo haber estado en huelga de hambre, su estado de salud puede ser peor”.

Por eso Nelva Ortega y demás familiares de Ferrer están “exigiendo fe de vida y su libertad inmediata, al igual de la de todos los compatriotas que en este momento están desaparecido o detenidos”.