Cubana denuncia abandono del régimen: esto es matar en vida a un ser humano

La anciana cubana Mireya Jiménez Calzada denunció el abandono integral al que ha sido sometida por el régimen, al cual llama dictadura y a cuyos gobernantes exige que se vayan del poder
 

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La cubana Mireya Jiménez Calzada, de 60 años, denunció públicamente el abandono al que siente fue sometida por el régimen cubano, que ha sido, dijo, como matar en vida a un ser humano que sólo buscaba resolver su situación.

Según contó Jiménez Calzada, residente en el kilómetro dos de la carretera de Casilda, en Sancti Spíritus, en el año 2005 perdió su casa y ahí empezó una agonía de la que hasta hoy no ha podido salir.

“Lo perdí todo, me quedé en las ruinas. Empezaron a pelotearme, empecé a discutir por todas partes habidas y por haber. Quedaron en entregarme un apartamento en el reparto Las Moras, pero en 2008 me dicen que no tengo apartamento ninguno allí. Así me fueron abandonando”, narró la afectada, para quien tal abandono es una muestra más de que en Cuba hay una dictadura.

“Me llamaron loca y me siguen llamando loca. Es locura decir la verdad en Cuba”, aseveró Jiménez Calzada en su testimonio audiovisual para la iniciativa “La cola de la libertad”.

En 1981, dijo, fue marinera mercante. En ese entonces no la conocían por su nombre, sino por el apodo “La Pequi de Casilda”, y tuvo “millones de problemas” con el Ministerio de Transporte, lo cual pudo haber influido, a su juicio, en el hecho de que no le hayan dado buena atención a su problema de vivienda.

Un abandono integral

Cuando lo perdí todo y empecé a exigir con fuerza vino la dictadura contra mí, subrayó la espirituana, que opina que lo poco que le han dado fu simplemente para silenciarla. 

“Me armaron un cuarto de yagua y pedazos de madera que cayó en 2019 y luego me armaron esto”, explicó mientras mostraba a cámara las pésimas condiciones en las que vive actualmente. “Este pedazo que me hicieron fue para trancarme la lengua; me lo hicieron sin baño, sin cocina ni nada”.

“Estoy enferma. Tengo pancreatitis, una insuficiencia cardiaca y una insuficiencia hepática. Pedí la baja en 2010 porque tuve que luchar mi vivienda. También me operaron de la mama derecha, pero no recibo subsidio ni amparo de nadie. No recibo dinero para mi mantención”, agregó Jiménez Calzada sobre su delicada situación.

Asimismo, comentó que necesita ciertos medicamentos que no los tiene y que vive en una auténtica desatención por parte de las instituciones. “Aquí sí no viene nadie. Este pedazo de cuarto que me hicieron se moja. Ahora tengo 60 años y sólo tengo solo una hija que tiene una hija discapacitada y dos hijos más”.

“Esto sólo pasa en dictadura. Es una dictadura y los dictadores tienen que irse abajo”, concluyó al reflexionar sobre el abandono integral del que lleva años siendo víctima.

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