Crímenes de guerra, bacanales y drogas: la vida oscura del legendario comandante Ameijeiras
Destituido como jefe de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en un episodio muy público, fueron notorios sus escándalos y las bacanales que llevaban muchos de esos generales en los años 1959 y 1960 cuando bajaron de la Sierra y del Segundo Frente.
La vida oscura del legendario comandante Ameijeiras

Este domingo falleció en La Habana, el General cubano Efigenio Ameijeiras Delgado, a la edad de 88 años. En su homenaje póstumo, Machado Ventura evocó su valentía, su fidelidad a la “lucha revolucionaria” y la  historia combativa de los hermanos Ameijeiras, dos de los cuales fallecieron en la lucha contra Batista. 

No era de esperar, en cambio, el hincapié que hizo el Segundo Secretario del Comité Central del PCC en los errores  del difunto. “Efigenio fue como todos nosotros un hombre de carne y hueso, no un ser infalible. Los errores supo asumirlos…”, mencionó Machado Ventura.

¿A qué errores se refería Machado Ventura en su discurso póstumo? 

A pesar de los logros militares que acumuló, este “hombre de carne y hueso” recibió varios ataques de la élite militar cubana, al punto de ser destituido como jefe de la Policía Nacional Revolucionaria. 

"Fue uno de los más populares comandantes de la Revolución. Su carácter fuerte, irreverente, bohemio y crítico desató la ira de Fidel Castro quien lo castigó severamente en calidad de retiro permanente", explicó el abogado Pedro Roig, Director del Instituto de Estudios Cubanos.  

Pero existen versiones más descarnadas que afirman que era conocido en los círculos de la FAR como un mujeriego y un hombre de grandes excesos. Fue un asiduo cliente de Wakamba y Maraca, dos conocidos bares de la Habana a los que asistían todos los generales de aquellos años. 

“Allí llegaba con Pilón en su carro”, cuenta el historiador Juan Benemelis, quien confirmó que en una excentricidad, Pilón mandó a quitarle el techo a un automóvil de la policía para convertirlo en descapotable.

MATANZA EN ARGELIA

Uno de los episodios más oscuros de su vida militar fue durante el primer despliegue oficial extranjero de las fuerzas armadas de Cuba en Argelia.

Durante la Guerra de Arena de 1963, la acción devastadora de Ameijeiras para cumplir sus objetivos durante el conflicto, fue sin duda un episodio sórdido. 

En una ocasión, en uno de los ataques a una aldea, Ameijeiras encontró que era la hora de rezar el Corán y aun así ordenó a los tanques el ataque. Los creyentes murieron aplastados. Las tropas cubanas a su mando barrieron en aquel momento sagrado para los musulmanes, con todos los que rezaban acuclillados en posición de rezo.

“Todo ello sin un minuto de reflexión ni respeto”, afirma en el libro Las guerras secretas de Fidel Castro Juan Benemelis, quien fungió como diplomático y asesor de asuntos africanos en Cuba.

Cientos de tropas cubanas llegaron al país africano el 22 de octubre de 1963 a pedido del presidente argelino Ahmed Ben Bella.

Bajo el mando de Efigenio Ameijeiras, Cuba desplegó veintidós tanques T-34, 18 morteros de 120 mm, una batería de rifles sin retroceso de 57 mm, artillería antiaérea con 18 cañones y 18 cañones de campaña de 122 mm con las tripulaciones para operar.

Castro buscó mantener la operación encubierta para evitar la reacción internacional. Muchas tropas cubanas que participaron en el conflicto vistieron uniformes argelinos.

Sin embargo, las fuerzas francesas descubrieron la intervención cubana y la informaron a otros gobiernos, explica Piero Gleijeses en su libro, Conflicting Missions: Havana, Washington, and Africa.

La idea de que Ameijeiras ordenó que aplastaran a los fieles mientras rezaban, es difícil de conciliar. También causa espanto que no fuera esa crueldad la verdadera razón por la cual lo destituyen de la jefatura de la PNR, cargo que asumió con la edad de 27 años. 

“Siempre se comentó, incluso con admiración, en los pasillos del Consejo de Estado que Fidel Castro lo mandó a regresar de Argelia porque “se le estaba yendo la mano allí” y temían un escándalo internacional, confirmó otra fuente consultada por ADN Cuba.

ME GUSTA MARIHUANA, ME GUSTAS TÚ

En los próximos días se presentará en la Feria Internacional del Libro en Cuba “Palabras Recontadas”, del periodista de Cubadebate Ciro Bianchi. Bianchi promociona su libro de entrevistas con una realizada al comandante Ameijeiras en 1988.

"¿Por qué fue degradado el comandante Efigenio Ameijeiras?” se observa en la portada de Bianchi. 

“¿Qué causas determinaron su salida de la vida militar?” le preguntaba el periodista en 1988. 

-“No hubo ninguna causa de principio, sólo errores personales”, explicaba entonces el comandante sin dar mayor detalle.  “Fue complejo hacerse cargo de la Policía Nacional Revolucionaria, no sólo por la lucha que se imponía... sino también por cuestiones intestinas; rivalidades y ambiciones de gente que pretendían dividir a los combatientes de la ciudad y de la Sierra”.

La version de Benemelis y otras fuentes consultadas ilustran otros matices de lo ocurrido. "Lo destituyen por una denuncia de Ramiro Valdés por el consumo de marihuana". Un hábito que además traía desde antes del triunfo de la revolución, explica Benemelis. 

“Fue un episodio muy público” agregó el historiador, “era notoria la vida “divertida” que llevaban muchos de esos generales en los años 1959 y 1960 cuando bajaron de la Sierra y del Segundo Frente. En aquella época se daban muchas bacanales entre ellos y él era una figura central en esas bacanales” agregó Benemelis a ADN Cuba

“Cuentan que Fidel Castro en una ocasión le ordenó quemar una siembra de marihuana y cuando regresó solo había destruido una parte. Cuando Castro lo cuestionó por la falta de avance aseguran que Ameijeiras, que era muy frontal, le respondió: "Pero Fidel si soy yo solo fumándome esto", agregó la fuente. Benemelis no confirmó el supuesto episodio, pero afirmó que el gusto de Ameijeiras por la marihuana y el alcohol siempre fue público. 

La doble moral del régimen cubano, las excentricidades de todos sus generales y la brutalidad de los castigos de Fidel Castro cuando alguien tenía popularidad siempre ha estado presente en los recuentos históricos.

Es difícil saber la verdadera razón por la cual Castro castigó a Ameijeiras, pero todo parece apuntar a que falleció en la miseria y absolutamente olvidado por la revolución que con tanta vehemencia había defendido. 

SUICIDIOS Y ESCÁNDALOS FAMILIARES

Amejeira, quien permaneció sin actividad pública hasta que Raúl Castro lo reintegra a las Fuerzas Armadas en 1984, le tocó vivir el suicidio de su hija mayor Diana Ameijeiras Masaira, en septiembre de 2010. A los 49 años, Diana se lanzó de un céntrico edificio habanero.

Otra de sus hijas, Yesín Calafel Lobaina, ya había solicitado asilo político en Miami en 1997. Calafal, quien en algún momento decidió no llevar el apellido de su padre, aseguró en aquel entonces que planificó su salida de Cuba a espaldas del padre, con la ayuda de su madre Edita Lobaina, quien ya residía en Miami en aquel entonces.