Castrismo quiere que un nuevo "deshielo" esté en las prioridades de Biden

Expertos anunciaban recientemente que el “deshielo” entre Cuba y Estados Unidos no será una de las prioridades de la administración de Joe Biden; sin embargo, los medios de propaganda castrista insisten en que sí lo sea, como si las opiniones que se fraguan desde Cuba definieran los destinos de la Casa Blanca.
Joe Biden
 

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Expertos anunciaban recientemente que el “deshielo” entre Cuba y Estados Unidos no será una de las prioridades de la administración de Joe Biden; sin embargo, los medios de propaganda castrista insisten en que sí lo sea, como si las opiniones que se fraguan desde Cuba definieran los destinos de la Casa Blanca.

El texto titulado Las prioridades de la administración estadounidense y las relaciones con Cuba aborda, desde la perspectiva del régimen, cuáles deberían ser los pasos a dar por el nuevo presidente y expone la necesidad de la dictadura de negociar con su vecino del Norte.

Crítica el bodrio oficialista a aquellos que sostienen que Cuba no es una prioridad: 

“Periodistas de poca monta –y politiqueros aún peores– se regodean en EE. UU.  cuando insisten en que Cuba no es una prioridad, y que por ello no hay interés en la actual administración en reanudar las relaciones interrumpidas por Trump, sus promotores y aduladores. Por supuesto que es difícil saber qué piensan los hacedores de políticas en EE. UU., pero lo que sí sabemos es que a los cubanos dignos –y eso incluye a la inmensa mayoría de los que viven en EE. UU. y en el resto del mundo– nos guían las enseñanzas de Martí: «El mejor modo de hacerse servir, es hacerse respetar. Cuba no anda de pedigüeña por el mundo: anda de hermana, y obra con la autoridad de tal. Al salvarse, salva»”, añade.

No tarda el redactor en lanzar el anzuelo, en dejar ver las intenciones reales del artículo. Dice que “a los cubanos nos interesa, y confiamos, en que en las relaciones que más tarde o más temprano mantendremos con EE. UU., podremos aprender lo mejor de cada uno de nosotros: sobre derechos humanos, en particular comparando los problemas a resolver sobre la discriminación racial; sobre los derechos de las mujeres, como el del aborto, la igualdad salarial por igual trabajo de mujeres y hombres; también sobre las proporciones de todo ser humano en la población económicamente activa y en toda profesión u oficio, incluyendo a los graduados universitarios y los científicos; sobre los derechos de los niños, la calidad de la educación y la salud, su costo y su acceso…  aquí y allá”.

Es risible la lista de que presenta el autor sobre los aprendizajes mutuos si se diera el deshielo, la mayoría de esos elementos son incumplidos por Cuba; donde reina un Estado racista, discriminatorio, y que viola los Derechos Humanos más elementales como la libertad de expresión y de movimiento, incluso destierra a sus ciudadanos en pleno siglo XXI.

 

Relaciones Cuba-Estados Unidos lejos de agenda de Biden

El académico Andy Gómez y el ex diplomático Paul Hare publicaron en enero de 2021 un artículo en el diario Orlando Sentinel y esgrimían las razones por las cuales Cuba no figuraba en la agenda de Biden.

“Pero Cuba no es una prioridad en la agenda de Biden”, aseguran los especialistas citados.
Afirman los especialistas que la administración Biden tiene tareas más complejas como lidiar con la pandemia y reparar la economía.

Según lo publicado en Orlando Sentinel, la isla caribeña no entrará en el radar de Biden a menos que la dictadura “le presente mensajes a D.C. que están interesados en hacer avanzar la relación. Cuba necesita dar el primer paso o sólo tendrán que esperar en la fila”.

Según los expertos, lo que puede esperar de Biden la dictadura, a lo sumo, sería una reapertura de la Embajada en La Habana, reanudación de vuelos entre ambos países cuando se controle la pandemia, permisibilidad de más remesas, y continuar admitiendo que Cuba compre alimentos y medicinas de los Estados Unidos, algo que no cesó ni bajo la administración de Donald Trump, a pesar de lo que dice la propaganda castrista.