Bebé de dos meses enfermo y sin atención hospitalaria

Un bebé de dos meses se encuentra enfermo y sin atención de las autoridades sanitarias en el municipio Boyeros, La Habana
Bebé de dos meses enfermo y sin atención hospitalaria
 

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No hay nada más triste que un niño enfermo. Más cuando es un pequeño de dos meses de vida. El dolor se multiplica si la medicina no asegura la cura de la enfermedad y se dispara cuando hay indolencia por parte del Estado.

Es el caso del bebé, Maykol Leovaldo Carballo Puebla, quien reside en calle Calabazar, número 10411, municipio Boyeros de La Habana.

El 12 de diciembre comenzó a presentar lesiones cutáneas y fue llevado por su madre, Yilian María Puebla Polanco, al Hospital Pediátrico William Soler.

"Desde esa fecha hasta hoy los médicos han dado varios diagnósticos, sin que ninguno sea el acertado", indica Eraldis Frometa, quien es activista y miembro del grupo Delibera, abuela del infante enfermo.

"Primero nos dijeron que era una dermatitis alérgica, luego que padecía de otitis y el sábado 2 de enero definieron escabiosis. Hoy día 7, tenía turno en el pediátrico Juan Manuel Márquez, de Marianao, pero estando en la instalación médica nos informaron que el turno no era para ese día, sino para el jueves de la semana próxima".

"Estamos indignados, quiero ahora mismo irme para el Ministerio de Salud Pública y plantarme en la puerta a reclamar y pedir una respuesta al ministro por toda esta indolencia y falta de respeto", expresó Eraldis visiblemente afectada por el empeoramiento de la salud de su nieto.

En estos momentos en que la pandemia de COVID-19 se ha incrementado en toda la isla, sobre todo en la capital, es inaudito que un niño enfermo sea sacado de su casa, con los gastos de transportación y alimentos que esto conlleva, y que se encuentre con desatención por parte de las autoridades.

"El niño no para de llorar, su cabeza está repleta de granos que le están supurando. Desde que nació vive con muchos cuidados higiénicos, se le hierve la ropa, se mantiene en un lugar limpio y ventilado. Nos parte el alma verlo llorar tanto, sin medicamentos en las farmacias y para colmo sin la atención de especialistas de un centro hospitalario", añadió la activista.

"Lo estamos bañando con escoba amarga y hojas de guayaba, pero no hay mejoría, al contrario empeora cada día más. Tememos que esto, que no se sabe todavía que es, entre en su sangre y le provoque un colapso que acabe con su vida", concluye la abuela del infante.