Régimen ignora a cubanos que se les derrumbó balcón y duermen debajo de escalera

Una familia cubana duerme debajo de una escalera, mientras espera resolver de una vez su situación de vivienda, luego de derrumbarse hace dos años el balcón de la casa. Denuncian en redes sociales que el régimen no ofrece solución adecuada para los impedimentos físicos que tienen los afectados
Afectados por derrumbe en la Isla
 

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Una familia cubana duerme debajo de una escalera, mientras espera resolver de una vez su situación de vivienda, luego de derrumbarse hace dos años el balcón de la casa donde vivían en el municipio especial Isla de la Juventud. Denuncian en redes sociales que el régimen no ofrece solución adecuada para los impedimentos físicos que tienen los afectados.

La usuaria identificada como Dagniellys Hernández Figueroa ha estado escribiendo mensajes públicos, pidiendo a las autoridades atención para su serio problema de vivienda.

El 5 de octubre, denunció: “ya hace más de un mes que le escribí [a Díaz-Canel] por esta vía y aún sigo debajo de la escalera con mi esposo, aún con la amenaza del huracán Delta, mi esposo quién le recuerdo no puede habitar nuestra casa en un tercer piso, por un accidente que sufrió al derrumbarse el balcón de nuestro edificio por mala acción constructiva”.

Díaz Figueroa refiere que a raíz del citado escrito, que cree “llegó a altos niveles del gobierno”, recibió la visita de Liván Fuentes, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de la Isla de la Juventud.

El funcionario castrista habría ofrecido “una facilidad temporal hasta que se pudiera dar solución” al caso como desea esta familia, que exige ayuda para terminar de construir una vivienda que le “otorgaron hace meses”, o una ya terminada.

Rechazan la solución provisional, porque “se encuentra en un lugar llamado Cuncuní, que realmente tiene pésimas condiciones internas y externas como para que habitemos tres personas enfermas e impedidas físicas como nosotros, condiciones de insalubridad, déficit de agua, una zona con poco tránsito y lejos de los servicios médicos, con mal estado de las calles que le dan acceso al lugar, pues es terraplén y piedras”.

La denunciante explica: “se hace casi imposible el tránsito con mi esposo en silla de ruedas (…). Por lo que tuvimos que negarnos a ir para ese lugar, no porque no queramos, sino porque nuestras condiciones de salud no lo permiten, y desde entonces no he recibido más ninguna visita ni llamada de ningún funcionario del gobierno, pues supuestamente ya me dieron una solución y no quise aceptarla”.

La cubana, quien en varias imágenes muestra las precarias condiciones de salud y vivienda que tienen ella y su esposo, apela a la supuesta “humanidad y solidaridad de este gobierno”.

“¿A caso realmente no hay solución para mí caso? ¡Solo pido un cambio de vivienda! ¿A caso no puede haber más interés y voluntad con nosotros que realmente lo necesitamos?”

Este miércoles 7 de octubre, los afectados volvieron a la carga. En un nuevo post de Facebook, emplazó al presidente Miguel Díaz Canel. Según su denuncia, pronto se cumplen “730 días de los sucesos que a nadie le ha preocupado hasta hoy”.

Explica la ciudadana que el 12 de octubre del 2018, el mismo día que Díaz-Canel visitó la Isla, ocurrió el derrumbe del balcón en su vivienda, que dejó severas heridas a su esposo.     

“A los12 días del accidente me dirigí al gobierno de la isla y todo este tiempo he estado implorando lo que por derecho me corresponde, que no es más que una indemnización, un cambio de vivienda. ¿No cree usted [Díaz-Canel], que a pesar de todo el maltrato que he tenido que vivir todo este tiempo, es una falta de respeto más lo que nos ofrecen los dirigentes de la Isla? Que me vaya para un albergue sin condiciones. Cuando en estos dos largos años lo que más se ha construido es viviendas en este territorio, incluso al lado de nuestro edificio se realizó un complejo de viviendas y dos cuadras más abajo se construyeron 18 más, que aún estaban en construcción cuando el terrible suceso y nadie pudo oír mis ruegos y súplicas que no son más que por cuestiones de salud”.

Acusó directamente al actual intendente Adiel Morera Macías, sobre el que refiere: “me atendió desde el principio, a él le debo todo mi dolor por inhumano, al punto que no ha tenido el coraje de darme la cara a estas alturas. Es muy fácil salir de nosotros brindándonos el Cuncuní, un lugar (…) que no tiene la más ínfimas condiciones para poder estar allí por las razones antes expuestas, luego decir le dimos solución y pasarnos 20 años más hasta morirnos reclamando o aguantar hasta que a alguien le dé la gana de sacarnos de allí”.

“Creemos que estamos en todo el derecho de estar en un mejor lugar, aunque sea una solución temporal, pues el damnificado muy gravemente por negligencia constructiva fue mi esposo, estamos afrontando problemas de salud sicológicos por estar en esta situación…”, añadió.