¿Por qué mataron a Orlandito?

Un joven cubano fue asesinado con una AKM, a quema ropa, mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio. Familiares revelaron la triste historia que pudo haber provocado este desenlace y denuncian negligencia policial
Orlando Lago Vega, joven promesa de la pelota cubana, asesinado en el Servicio Militar
 

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“Mataron a Orlando Lago”. “Asesinaron a un muchacho en el servicio militar”. “Mataron a una joven promesa del béisbol cubano”. Son algunos de los titulares que más se han leído en la pasada semana; pero, ¿por qué mataron a Orlandito?

Volver sobre el tema ha sido muy doloroso para los familiares de este joven de 18 años al que le arrebataron la vida en pleno desarrollo de su carrera profesional. Muchos entendidos en el tema aseguran que Orlando Lago Vega era una promesa de la pelota cubana, un pitcher que bastante falta le hacía al pasatiempo nacional. Pero ya nadie sabrá a dónde hubiera llegado en el deporte de las bolas y los strikes, si su nombre sería gritado en los estadios y sus fanáticos nombrarían a sus hijos como él. Nada se sabrá de su futuro porque está muerto, ya es pasado.

“Y todo por una maldita escalera”

Dijo María Elena Lago a ADN Cuba después de varios días conversando a través de Messenger, una de las pocas vías que dadas las circunstancias del COVID-19 permiten acercarse a las personas.

“Mi familia y yo queríamos vivir en La Habana desde que mi hermanito y yo éramos muy pequeños. Entonces mi papá empezó a hacer gestiones para construir encima de la casa de mi tío, su hermano”, así comienza esta historia que no tuvo final feliz.

María Elena cuenta que su padre se acercó a los vecinos colindantes con los límites de la casa de su hermano para negociar un pedazo de terreno y poder hacer una escalera que comunicara con la casa que estaba construyendo. 

“Mi papá habló con Juan Ferrer Carrillo y Yailín Muñoz, para que apartaran 0.75 metros de un garaje que estaba pegado a la pared de la casa de mi tío y entonces poder construir una escalera y tener acceso a la casa de arriba. No queríamos involucrar a la ley porque ese garaje estaba ilegal”.

Ese fue el punto detonante de lo que vendría después. “Ahí se rompió la vecindad de mucho tiempo, más de 14 años muy buenos de convivencia. Empezó la riña”.

Cuenta María Elena que el día 17 de noviembre del 2019, Ferrer invadió la privacidad de su hogar y comenzó a grabar por dentro de un cuarto a la familia Lago. Su padre se da cuenta y le dijo que eso no era cosas de hombres, que no se ocultara y que le diera la cara. Ante tal escándalo, Orlandito se despierta y salió enfurecido y le dijo a Ferrer que no se metiera más con su papá, que los dejara en paz.

“Al poco rato Ferrer trajo a unos muchachos de su casa, Juliano el hijo de su mujer, Pablo su cuñado y a otros tres más, todos con cuchillos, palos, piedras, botellas, machete…” 

“Cuando llegaron un amigo de mi hermanito que se encontraba en la casa en ese momento fue el que salió al garaje; Pablo le tiró una botella y Juliano una piedra. La botella se rompió contra la pared, el muchacho si no se aparta lo matan. Ellos pensaron que ese era Orlandito, pero cuando se dieron cuenta que no era él, Yailín y Ferrer rápidamente los retiraron del lugar”.

“En la casa nos asustamos y llamamos aproximadamente 10 veces al 106, es decir a la policía...Y nunca vinieron”, aclara María Elena.

¿Dónde estaba la policía?

A la mañana siguiente de lo que sería el primer enfrentamiento armado, la familia Lago decide ir a la policía y hacer la denuncia. Se dirigen a la estación de la PNR que está en Alta Habana, pero los oficiales que estaban de guardia no quisieron que denunciaran lo ocurrido porque no había motivos. “Sin embargo, nos hicieron un carta de advertencia”, aclara la joven entrevistada. 

Dos días después de la bronca, Orlando padre se encuentra con uno de los muchachos que los atacó. En ese momento hubo un careo con la mujer del hombre que se le paró delante y le exigió que la dejara pasar, a lo que el Orlando responde: “Por lo menos pidan permiso”.

Según cuenta la hija de Orlando, en ese momento Yailín Muñoz llamó a la policía y se llevaron a su papá para la unidad, alegando que él había amenazado a los muchachos.

“En la estación de policía cuando le preguntaron al muchacho sobre lo ocurrido, la que respondía era Yailín, entonces mi papá le dijo a la oficial que los estaba atendiendo que por favor, que respondiera el muchacho y no Yailín; pero la oficial le dijo a mi papá que él era un fresco y lo metieron al calabozo”.

Aún estando en la estación de policía, llega el capitán Denis, el jefe de sector, y le dijo a Orlando: “te salvaste que nada más fue por pedirle permiso al muchacho", cuenta María Elena.

“Entonces el jefe de sector Denis les levantó una carta de advertencia para ambas familias y nos dijo que no hiciéramos nada, que ellos iban a actuar. Que estuviéramos tranquilos en la casa sin miedo que ellos se encargarían del caso”.

Después de la primera pelea, vino la segunda, y la tercera, y otra vez ambas familias fueron a la policía, otra vez hubo denuncias de ambas partes, unos se acusaban a los otros, las cartas de advertencias seguían engordando la lista de un expediente del cuál nadie se hacía responsable para investigar a plenitud.

María Elena recuerda que un día Ferrer volvió a atacar: “Yo soy la policía, yo soy la ley, los voy a matar… Y seguía gritando delante de todos los vecinos de la comunidad, y nosotros seguíamos encerrados en la casa porque la policía nos dijo q no saliéramos que ellos se iban a hacer cargo de todo”.

Pero la policía no vino después de 20 llamadas. Y otra vez Orlando Lago se presentó en la estación para denunciar a Ferrer.

“Ese día el Mayor Víctor, de la unidad de Alta Habana, le dijo a mi papá: “tengan cuidado que este hombre es poderoso y muy peligroso, se van a buscar un lío. No te conviene denunciarlo”.

Orlando no entendía cómo un oficial de la seguridad le estaba diciendo eso. Cómo era posible que un  hombre que los amenazó con matarlos, que entró a su casa con un machete e invadió su domicilio, no le fueran a hacer nada.

“El mayor Víctor repitió tres veces: “No te conviene denunciarlo”. Y le levantó una carta de advertencia a mi papá. Ahí quedó todo”, cuenta María Elena.

¿Quién mató a Orlandito?

Todavía están investigando a Ferrer por las supuestas amenazas a la familia Lago, pero ya mataron a Orlandito

“En Valle Grande, La Lisa, mi hermanito estaba pasando el Servicio Militar Obligatorio, ese lugar era para jóvenes escogidos porque según dicen es el mejor para pasar el servicio. Pero al asesino de mi hermanito nadie lo conocía, nadie sabe quién lo puso ahí, ningún muchacho del servicio militar lo había vito antes”, confiesa María Elena.

“El 1 de junio, alrededor de la 1:30 p.m, el asesino, que aún no sabemos ni cómo se llama, entró al cuarto de mi hermanito y le disparó en el brazo derecho. Fue con una AKM, a quema ropa. La bala le perforó el hígado, los pulmones y el corazón y se le alojó en el hombro izquierdo”.

“A mi hermano le quedaban dos meses para salir del servicio militar. Del asesino no sabemos ni de dónde salió ni cómo se llama...pero el entró a esa unidad cuatro días antes del asesinato de mi hermanito”.

Según María Elena, su familia cree que Ferrer tuvo que ver con el asesinato de su hermano.

“Los responsables, me refiero a los de la unidad de Valle Grande, no nos han dicho nada, pero a las dos horas de haberle hecho la necropsia a mi hermanito ya habían cerrado el caso sin ninguna investigación, no hicieron nada. Dijeron que ya tenían al asesino y fin de la historia”.

Pero esta joven junto a su familia en medio de tanto dolor pide justicia para Orlandito. Exige al régimen cubano que realice una investigación a profundidad y encuentren al verdadero asesino, que se haga justicia, porque el que haló el gatillo ya se encuentra tras las rejas, pero el que lo mandó a matar, aún se cree el dueño de la ley.