Obispos de Puerto Rico piden "libertad de expresión" para Cuba

La Conferencia de Obispos de Puerto Rico envió un mensaje donde asegura que el pueblo cubano tiene derecho a expresarse libremente.
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La Conferencia de Obispos de Puerto Rico envió este 23 de noviembre un mensaje de solidaridad a la congregación homóloga de Cuba tras la publicación de un comunicado donde los obispos cubanos piden “diálogo” y “libertad de expresión” en la isla.

“Nosotros nos solidarizamos con sus deseos de escucha, de paz, de libertad, de diálogo sincero, de libre expresión para afrontar los grandes problemas”, declararon los prelados católicos de la isla caribeña en un mensaje fechado el 16 de noviembre y compartido este martes por Areópago Cubano.

“Oramos por su deseo de ‘un gesto de indulgencia’ para los encarcelados por los eventos del pasado verano y nos hacemos eco a su llamado a la no violencia y a la no confrontación”, agrega el texto difundido en redes sociales.

El mensaje de la jerarquía cubana, fechado el 11 de noviembre, alertaba sobre el “clima de tensión” que se vivía en la isla a pocos días de la Marcha Cívica por el Cambio del día 15, frustrada por las presiones del Gobierno a sus promotores.

“Todo cubano debería poder expresar y compartir libremente y con respeto, sus opiniones personales, su pensamiento o sus convicciones, incluso cuando disienta de la mayoría”, refirió entonces el comunicado.

Los Obispos resaltaron la necesidad de “implementar mecanismos donde, sin temor a intimidación y represalias, toda persona pueda ser escuchada y se encaucen las insatisfacciones ante las duras realidades cotidianas que agobian a tantos, especialmente a los más empobrecidos y vulnerables”.

“Es imprescindible la implementación de los cambios necesarios, tan largamente deseados, que favorezcan una vida digna y feliz para todos los hijos, aquí, en esta tierra nuestra”, apuntaron.

Días antes del 15 de noviembre, las autoridades cubanas arrestaron u obligaron a permanecer en sus casas a los promotores de la marcha, entre ellos el principal promotor, el dramaturgo Yunior García.

Tras sufrir un acto de repudio y ser condenado a arresto domiciliario, García se exilió en España, según dijo, debido a la presión psicológica de esos días.