Obispos de Cuba celebran la designación de un nuevo cardenal en la isla

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) expresó este lunes su "alegría" y agradecimiento al papa Francisco por la designación del actual arzobispo de San Cristóbal de La Habana, Juan de la Caridad García Rodríguez, como nuevo cardenal de la isla.

El próximo 5 de octubre se celebrará un Consistorio para la designación de 13 nuevos cardenales, entre ellos el cubano García Rodríguez, quien será el tercero que ocupa ese título de alto rango eclesiástico en la isla.

El prelado cubano se sumará al Colegio cardenalicio después de que ocuparan ese lugar Manuel Arteaga (1946-1963) y Jaime Ortega, quien fue proclamado en 1994 y se mantuvo como máxima autoridad de la Iglesia católica del país hasta su fallecimiento el pasado 26 de julio.

García Rodríguez figura entre los 10 nuevos cardenales menores de 80 años y por tanto participantes en un futuro Cónclave, tras su elección por el papa Francisco.

La COCC resalta entre las cualidades que avalan al nuevo cardenal cubano "su testimonio de vida como sacerdote de Jesucristo y pastor de su grey, su ardor y disposición misionera y su cercanía sencilla y anónima para expresar con gestos concretos su amor a los más pobres y necesitados", en una nota de prensa publicada en su web.

Asimismo agradece al papa Francisco "este gesto para con nuestro hermano, y en él, para con toda la Iglesia que peregrina en Cuba".

Los obispos cubanos recuerdan que García Rodríguez es miembro de la Conferencia desde su ordenación episcopal el 7 de junio de 1997 como obispo auxiliar de Camagüey, y fue arzobispo de esa diócesis a partir de 2002 y hasta que en 2016 el papa Francisco lo nombró Arzobispo de La Habana.

También destacan que en los últimos 22 años representó a la Conferencia -como su presidente- en la V Asamblea General de América Latina y el Caribe celebrada en Aparecida, Brasil, en mayo de 2007 y luego fue su delegado al Sínodo Ordinario sobre la Familia, en 2014.

Un artículo también publicado en el portal de la COCC señala que monseñor Juan de la Caridad "es un obispo de una Iglesia pequeña y pobre, que se abre camino a trancos, en medio de una realidad difícil en lo económico, político y religioso".

Cita además que la Iglesia católica en Cuba reúne en la misa dominical a menos del 3% de la población (de 11,2 millones de habitantes) y lamenta que no tiene colegios, universidades, periódicos, emisoras o centros asistenciales que le ayuden a tener una presencia social masiva.

No obstante, se congratula por animar a "cientos de pequeñas comunidades en casas de familia allí donde no hay templos, atiende a miles de niños y jóvenes en formas complementarias de educación o a miles de ancianos que necesitan compañía, alimentos y ropa".