Mónica Baró y Luz Escobar defienden el periodismo independiente en 'Último jueves'
Luego de la intervención de Baró, el director del espacio, Rafael Hernández, pidió limitarse a hacer preguntas directas a los panelistas y no convertir el debate en una tribuna.
Mónica Baró y Luz Escobar, Foto cortesía de la revista YucaByte

 

Las periodistas independientes Mónica Baró y Luz Escobar intervinieron ayer en el espacio oficialista de debate 'Ultimo Jueves', auspiciado por la revista Temas, para defender el periodismo independiente en la isla y denunciar la represión a que son sometidos los reporteros por su trabajo

Es necesario que se reconozca la diversidad para construir consenso, aseguró Baró. "Quiero preguntar sobre el aumento de la presión que están viviendo quienes hacer periodismo fuera de los medios estatales... Hay un aumento muy grande de la represión y del acoso. Yo estoy en ese escenario (aunque soy una de las menos afectadas), y me pregunto cómo lo ven ustedes que no están tan afectados por eso y no viven tanto esa realidad", dijo la reportera.

En su intervención, Baró también preguntó sobre “los regulados” y puso como ejemplo de represión el caso del periodista Roberto de Jesús Quiñones, actualmente preso por intentar reportar un juicio a unos religiosos condenados por el gobierno. También pidió la solidaridad de los periodistas que estaban en la mesa, para denunciar la situación y defender los derechos elementales de la libertad de prensa y de expresión.

Por su parte, Escobar denunció que el periodismo alternativo es actualmente un "escenario de riesgo" en la Cuba de hoy y preguntó al panel: "¿Ustedes como periodistas creen que vale la pena hacer una pelea por legalizar un escenario más propicio para que estos periodistas independientes puedan hacer su trabajo?"

'Último Jueves' es un espacio de debates que dice defender la pluralidad en la composición de sus paneles y suele permitir las participaciones del público, aunque siempre dentro de los criterios establecidos por el oficialismo, que no reconoce a los numerosos disidentes o activistas independientes en la isla.

Luego de la intervención de Baró, que fue recibida con aplausos del público,el director del espacio, Rafael Hernández, pidió limitarse a hacer preguntas directas a los panelistas y no convertir el debate en una tribuna.

Baró obtuvo el año pasado uno de los prestigiosos Premios Gabo de Periodismo por su reportaje “La sangre nunca fue amarilla” publicado por la revista digital independiente Periodismo de Barrio, donde reconstruye un caso de envenenamiento por plomo en la localidad habanera de San Miguel del Padrón.

Escobar fue amenazada esta misma semana por la Seguridad del Estado, que le pidió pedir permiso a la policía antes de hacer sus reportes para el diario 14 y medio.

En los últimos meses, otros periodistas independientes que trabajan en plataformas digitales también han denunciado coacciones, amenazas, "regulaciones" para viajar o que se les impidió salir de su casa en alguna ocasión para que no ejercieran su trabajo.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y otras organizaciones periodísticas y de DDHH han denunciado en múltiples ocasiones la intensificación de las detenciones, interrogatorios y las agresiones contra los periodistas independientes cubanos.