Médicos cubanos con prohibición de entrada proponen llegar por sorpresa a Cuba

Anaymaría Vargas Ponciano es el nombre de una internauta cubana que ha lanzado una convocatoria a las redes sociales. Se trata de un llamado a los médicos castigados por el gobierno tras desertar de misiones oficiales.

Castigo de hasta 8 años para profesional de la salud estaría en estudio para su reducción a 5 años hasta el 2023 y eliminación hasta 2028, (aquellos profesionales que han denunciado los atropellos y la verdad acerca de las misiones médicas cubana en el exterior, estarían sujetos hasta 10 años y/o nunca más a discreción de la ley ya que sería considerado como alta traición. - comentó la profesional de la salud en su perfil de Facebook-

La misma se cuestiona - Entonces soy traidora por dejarme robar mi salario? Entonces soy traidora por ver como muchos colegas murieron en la más grande soledad y lejos de la familia?? Entonces soy traidora por ver como los insumos eran botados por un tragante?? Entonces soy traidora por haberme cansado de estar lejos de mi familia? Entonces soy traidora por ver que mi esfuerzo y el de muchos otros no mejoraron en nada las condiciones estructurales e higiénicas de los centros de salud?? entonces soy traidora por querer lo mejor para mi y para mis hijas? Cuando confeccionen la lista negra de los non gratos, por favor háganla pública.

CASTIGO DE 8 AÑOS PARA PROFESIONAL DE LA SALUD CUBANO ESTARÍA EN ESTUDIO PARA SU REDUCCIÓN A 5 AÑOS HASTA EL 2023 Y...

Posted by Anaymaría Vargas Ponciano on Thursday, January 9, 2020

Posteriormente en el grupo de Facebook #NoSomosDesertores #SomosCubanosLibres, los galenos cubanos que tienen prohibido regresar a Cuba por abandonar misiones médicas en el extranjero propusieron en el grupo llenar aviones y aparecer por sorpresa en la Isla. Hablamos de médicos que llevan años sin ver a sus familias.

“En mi modesta opinión considero que la idea de agarrar un avión y aparecernos en la Terminal 3 del Aeropuerto José Martí será la gota que desbordará la copa”, dijo la anteriormente mencionada profesional de la salud al tiempo que lamentó  “Hemos estado haciendo ruido, tocando puertas, hasta con Dios Padre hemos conversado, y nada que el tema Separación Familiar tenga un punto final. El gobierno de este país les impone sanciones, pero las simientes del mal solo se tambalean y nuestros familiares; los mismos a los cuales añoramos tanto son los que sufren las consecuencias de las sanciones que EEUU le impone al gobierno cubano”.

“Creo que es hora de tomar acción en este tema. La única forma de quitarle la careta a los insensibles e inhumanos personajes es enfrentándose cara a cara con ellos, no hay de otra, colegas”, añadió.“Comparte y concuerdo con la idea de ir y exigir nuestro derecho de entrar al país que nos vio nacer. #PROFESIONALESCUBANOSPORLAUNIDADFAMILIAR”, finalizó el post, posteriormente se dejaron ver muchos comentarios en el grupo de Facebook #NoSomosDesertores #SomosCubanosLibres.

Glenda Albertini por su parte comentó : Síiiiiiiii, esa es la ACTITUD, quitar caretas, qué se harían si vieran un avión de Médicos Cubanos entero aterrizar en el aeropuerto José Martí, de qué serían capaces, ante los ojos del mundo entero, hora de quitar Caretas

Denise García: Cuenten conmigo, la idea es que no nos van a dejar entrar, pero llevar cámaras, y llenar las redes con esos videos, si es posible nos llevamos Yusnaby o alguien de la prensa de aquí, no iríamos todos en el mismo avión, pero si el mismo día así no se corre el riesgo de que no lo dejen aterrizar porque los demás pasajeros protestarían, y serían varios vuelos, si alguien quiere hacer algo así me avisan.

Posteriormente se realizó en la plataforma de peticiones Change.org una solicitud para derogar la ley cubana que "castiga con separación familia" a los médicos cubanos que deserten de las misiones médicas.

 

 

Mi país, mi familia: mis derechos

Por más de seis décadas el Estado cubano ha recurrido a la separación familiar y al destierro forzado de sus ciudadanos como medida de castigo por razones políticas u otros intereses. Incluso la decisión personal de los profesionales cubanos de rescindir sus contratos laborales con el gobierno para desempeñarse en el extranjero, una acción legítima, avalada por varias declaraciones y convenios internacionales, constituye un acto penado por el gobierno de la isla con ocho años de prohibición de entrada a Cuba; mientras que a los que ejercen su derecho a la libertad de expresión o asociación, les aplican similar castigo si viven fuera del país. En caso de residir en el territorio nacional se les prohíbe la salida de la isla por tiempo indefinido, siempre mediante un oscuro proceso administrativo del que sus víctimas, por lo general, se enteran en los propios aeropuertos cubanos sin que se les ofrezcan mayores explicaciones.

Los “regulados” y los “prohibidos” engrosan hoy las listas negras de la División de Inmigración y Extranjería en cada puerto cubano. Es hora de poner fin a una medida inhumana e inconstitucional que viola las leyes internacionales, los más elementales derechos humanos y toda norma moral. El Estado cubano no puede continuar imponiendo sanciones a su propio pueblo utilizando para ello el amor que sentimos por nuestros seres queridos y hacia nuestra tierra. El ser humano tiene derecho a trabajar y vivir donde decida y sea admitido, a decir lo que piensa, a organizarse pacíficamente para defender sus intereses. Los cubanos también somos seres humanos y tenemos derecho a leyes justas e imparciales, a interponer recursos legales si consideramos que hemos sido víctimas de una injusticia y, sobre todas las cosas, a mantener la unidad familiar. Ni regulados, ni prohibidos. Cuba es de todos los cubanos.

¡Mi país, mi familia: mis derechos!