Mariela Castro critica fondos de Fundación Ford, pero se beneficia de ellos

Las declaraciones de la hija de Raúl Castro son contradictorias, porque el Centro Nacional de Educación Sexual que ella dirige, se ha beneficiado con dinero de la Fundación Ford
Mariela Castro, directora del Cenesex. Foto: Facebook personal
 

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Mariela Castro Espín, hija del general Raúl Castro, criticó los fondos de financiamiento de la Fundación Ford e intentó vincularlos con supuestos planes “imperialistas” para dominar Cuba y América Latina.

La Fundación Ford (en inglés Ford Foundation) es una institución caritativa con sede en Nueva York, creada para promover la democracia y apoyar iniciativas que reduzcan la pobreza, contribuyan a la cooperación internacional y el desarrollo humano. Pero según Castro Espín, es una fachada para la “guerra cultural” que debe ser rechazada.

“Como en aquellos momentos de los años 60 estaba ocurriendo esto, con esos proyectos 'bondadosos' de las fundaciones [como] Ford (…) ONGs [que] 'amablemente' brindan becas que estos revolucionarios rechazaron sobre la base de sus convicciones revolucionarias más profundas y antimperialistas y además dijeron: no vamos a servir a los intereses hegemónicos del imperialismo”, dijo Castro durante una charla virtual esta semana con la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma (UNAM), de México.

Según Castro Espín, mientras esos militantes, que no identifica, “estaban revelándose como pueblo auténtico, como combatientes auténticos, y tratando que los demás lo supieran, tanto que fueron silenciados por mucho tiempo, había otros (…) que sí sucumbían ante las tentaciones, que se prestaron para desde las mismas posiciones revolucionarias o marxistas, tratar de desacreditarla [a la revolución cubana], de utilizar sus conceptos, sus principios, la historia tergiversarla…”

Las declaraciones de la sobrina del ex dictador Fidel Castro son contradictorias porque el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), que ella dirige, se ha beneficiado de dinero de la Fundación Ford.

En el 2016 Mariela Castro se reunió en La Habana con Hillary Pennington, vicepresidenta de la Fundación Ford, y con otros miembros de la directiva de esa organización, según reseñó el Cenesex.

El profesor y economista cubano Pedro Monreal, recordó mediante un post de Facebook publicado hace unos meses que la Ford “la Fundación Ford ha financiado también el proyecto 'Cuban Oral History: Memories of the Cuban Revolution', de la Universidad de Southampton, realizado bajo los auspicios del Cenesex”.

Monreal señaló que la Ford también apoyó la donación a Cuba de una réplica de la estatua ecuestre de José Martí, ubicada en el Parque Central de Nueva York, que fue colocada frente al Museo de la Revolución.

Los vínculos de Mariela Castro con la institución “imperialista” pueden rastrearse también en otros proyectos del Cenesex. El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) y el Centro Nacional de Educación Sexual convocaron a participar en la Primera Escuela Internacional de Posgrado: “Géneros, sexualidades y derechos”, con sede en La Habana en el 2019.

El apoyo financiero para realizar esa actividad lo dio la Fundación Ford, como aparece reflejado en la página de Clacso, una organización que agrupa a intelectuales de izquierda simpatizantes de los regímenes cubano y venezolano.

Mariela Castro también ha recibido dinero de otras instituciones extranjeras, algo vedado y perseguido por la policía política cuando sus receptores son activistas y proyectos independientes del gobierno comunista.

John Petter Opdahl, embajador de Noruega en Cuba declaró haber aportado “más de 230 000 dólares a la organización de Mariela Castro”, reportó The New York Times.

El Cenesex también recibió casi 89 mil dólares en el 2010 para desarrollar el proyecto Enhanced Editorial Facilities. Los fondos fueron otorgados por la fundación privada The Atlantic Philanthropies, del magnate estadounidense Chuck Feeney.