Henry Constantín solicita a la Asamblea Nacional destitución de Miguel Díaz-Canel

Según publicó en Facebook, la Asamblea ha recibido 21 correos a favor de la reelección indefinida del presidente de la isla y llamó a que otros se sumen a su iniciativa por la destitución
Henry Constantín solicita a la Asamblea Nacional destitución de Miguel Díaz-Canel
 

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El periodista independiente cubano, Henry Constantín, escribió un correo a la Asamblea Nacional del Poder Popular, solicitando que analicen la destitución del gobernante, Miguel Díaz-Canel.

Según publicó en Facebook, la Asamblea ha recibido 21 correos a favor de la reelección indefinida del presidente de la isla.

"21 correos necesitan para la desfachatez total esos señores. ¿Cuántos correos necesitan para analizar la destitución del que llaman presidente? ¿21? Ya yo les envié el mío, con una parte de mis propias razones", añadió. 

A continuación, ADN Cuba reproduce el contenido del correo enviado por Constantín:

 

 

Yo, Henry Constantin Ferreiro, ciudadano cubano mayor de edad y residente en Andrés Sánchez 315 altos, entre Joaquín de Agüero y Benavides, reparto La Vigía, Camagüey, Cuba, me dirijo a ustedes para solicitarles analicen en este periodo de sesiones la destitución del ciudadano Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, vistos los pésimos resultados de su gestión tras más de dos años en el más alto cargo del país, y que pueden resumirse así:

-Uno de los cinco salarios promedios más bajos del mundo, con el que ningún ciudadano puede desarrollar una vida en condiciones mínimas materiales dignas.

-Una de las pensiones más bajas del planeta, que mantiene a muchos ancianos en situación de permanente pobreza.

-Los precios de Internet más caros del planeta, en comparación con los salarios de los habitantes.

-La falta de confianza en los políticos y funcionarios públicos.

-La falta de independencia, con respecto al gobierno, del sistema judicial. 

-Los bajísimos índices productivos de la agricultura, la pesca y la ganadería.

-El pésimo estado de calles, caminos y carreteras por casi todo el país.

-Las abusivas restricciones a la importación de bienes en la Aduana General.

-Los déficits de educación y las condiciones materiales de la mayoría de las escuelas y universidades del país.

-Los excesivos gastos en mantenimiento de las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior, así como los privilegios discriminatorios que les dan mejores condiciones de vida que el resto de los ciudadanos a jefes y oficiales en estas instituciones.

-La falta de transparencia en las decisiones de los funcionarios públicos y en el manejo de los recursos económicos.

-Las barreras legales y policiales que impiden a los cubanos con puntos de vista diferentes al del actual gobierno aspirar y ocupar cargos públicos.

-El pésimo estado de conservación de miles de viviendas y la incapacidad de la industria de materiales de construcción de resolver ese problema.

-Los deficientes monopolios estatales de transportación aérea, marítima y ferroviaria, así como las limitaciones que el gobierno impone a la libre importación de vehículos por parte de ciudadanos cubanos.

-La ampliación de mecanismos económicos que discriminan a los cubanos según el tipo de moneda a la que pueden acceder, como las tiendas en tarjetas de USD.

-La existencia de presos políticos.

-La inoperancia y alto consumo de recursos públicos en transporte, electricidad, locales, alimentación y propaganda de organizaciones como el PCC, la FMC, los CDR, la CTC, la UJC, la FEU y la ANAP.

-El alto precio del combustible, injustificado por tratarse de combustible subsidiado desde Venezuela.

-Las excesivas trabas legales para la creación de asociaciones independientes.

-Las limitaciones a la libertad religiosa y a los derechos de los creyentes.

-La ineficiencia del Ministerio de Relaciones Exteriores, que absorbe recursos enormes en el extranjero que no se traducen en mejoría de oportunidades económicas e inversiones para los cubanos.

-La falta de respeto verificada en las pasadas elecciones a las normas democráticas internacionales para elegir funcionarios públicos, incluidos diputados de la Asamblea Nacional y presidente de la República.

-La falta de derechos plenos como ciudadanos cubanos para aquellos que nacieron o residen en el extranjero.

-El mal estado de los hospitales y la escasez de especialistas, medicinas y equipamiento, así como el monopolio estatal sobre la salud pública.

-Las prohibiciones y trabas al emprendimiento económico de los cubanos.

-La ausencia de democracia, las violaciones a los derechos humanos y la falta de libertad.

Por estos motivos, solicito que ustedes, miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular, procedan al análisis de la destitución del llamado presidente de la República de Cuba, ciudadano Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez.

Gracias,

Henry Constantín Ferreiro