Perú se acerca a Venezuela tras elección de presidente de izquierda

El gobierno del izquierdista Pedro Castillo aseguró que se opondrá a las sanciones de cualquier país contra el régimen de Nicolás Maduro.
Castillo-Maduro
 

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La llegada a la presidencia de Perú del izquierdista Pedro Castillo marcará un cambio de rumbo en su política hacia Venezuela, aseguró a la prensa este 2 de agosto el nuevo canciller del país, Héctor Béjar.

Según el ministro de Exteriores, la política será contraria a las sanciones contra el régimen chavista, en referencia a las restricciones impuestas por Estados Unidos al gobierno de Nicolás Maduro.

“Venezuela es un país que está bloqueado. Nosotros contribuiremos con los países de Europa, que ya están trabajando en esto, y con un conjunto de países latinoamericanos, en el entendimiento de las diversas tendencias políticas que existen en Venezuela, sin intervenir en su política interna”, afirmó Béjar.

Favoreceremos una renovación democrática en Venezuela que respete los derechos sociales de los venezolanos”, añadió el nuevo canciller peruano en declaraciones a periodistas, tras recibir la cartera de Exteriores de manos de su predecesor, Allan Wagner.

Respecto al futuro del Grupo de Lima, promovido hace cinco años por el expresidente peruano Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) para reunir a países americanos que consideran a Maduro como presidente ilegítimo, Béjar señaló que ya varios han cambiado su postura.

“El Grupo de Lima tiene sus socios que han cambiado su política y sus puntos de vista son distintos. Conversaremos con ellos sobre sus puntos de vista”, apuntó.

Al mismo tiempo, evitó dar opiniones sobre Carlos Scull, designado embajador por Juan Guidó. “No sé quién es ese señor. No lo conozco”, afirmó el canciller, de 85 años, que dijo haber conocido al Che Guevara en Cuba y fue fundador de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) antes de ser encarcelado durante cerca de cinco años en 1966.

También dio evasivas cuando la prensa le preguntó qué pensaba de Maduro. “Nuestro objetivo es mejorar las relaciones con Venezuela, así como con Colombia, Chile, Brasil y todos los países de la región”.

En cambio, sobre las protestas en Cuba dijo que “cada país tiene sus problemas internos”, pero que ninguno debía entrometerse en los asuntos de otros.

“Nosotros aspiramos a que los pueblos dialoguen y a que no se enfrenten ni establezcan políticas reñidas”, concluyó.