Disminuye cantidad de cubanos que cruzan selva del Darién

La selva es una de las regiones más peligrosas en el trayecto utilizado por los migrantes para llegar a América del Norte.
Migrantes cruzan el Darien (Foto Defensoria del Pueblo, Panamá)
 

Reproduce este artículo

Unos 367 cubanos cruzaron la selva del Darién, en la frontera entre Panamá y Colombia, con destino a EE. UU., según el conteo de las autoridades panameñas, informó este 14 de febrero Panamá América.

Aunque muchos otros pasan de manera ilegal y no figuran en las estadísticas, la cifra resulta inferior a la de diciembre de 2021, cuando 997 pasaron por esa región, conocida por su clima riguroso y sus caminos difíciles y mortales.

Unos 4442 migrantes entraron por vía terrestre desde Colombia en el primer mes de 2022, según cifras preliminares del Servicio Nacional de Migración, lo que representa un aumento de 248 más que en diciembre de 2021, cuando lo hicieron 4194 personas.

Por primera vez en mucho tiempo no fueron haitianos ni cubanos la mayoría de quienes cruzaron, sino venezolanos. Según las estadísticas, el mes pasado ingresaron 1153 venezolanos, una cifra que duplicó a la cantidad que lo hiciera en diciembre, que fue de 542. Este mes, entraron 636 haitianos, y 751 en diciembre de 2021.

Anticipándose a otro año que podría registrar tan alto éxodo de migrantes como el 2021 (más de 133 000), Panamá reforzó la seguridad en la frontera con Colombia.

En 2021, 15 000 cubanos y 80 000 haitianos cruzaron la selva del Darién, por mucho, se trata de las dos nacionalidades mayoritarias en el uso de esa vía, según el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá.

La selva es una de las regiones más peligrosas en el trayecto utilizado por los migrantes para llegar a América del Norte. Cientos han muerto allí, y otros tantos han corrido la misma suerte sin que se tenga noticia de ellos.

El viaje hasta este punto por tierra para una familia de tres o cuatro personas cuesta unos 2500 dólares, más los 65 por persona que algunos migrantes afirman haber pagado para ser “guiados” por la selva.