Detectan nueva estrategia de represión en Cuba

“Con fuertes torturas, golpizas y aislamientos, unidos a tentadoras ofertas si claudican, deben conseguir que acepten realizar una grabación de vídeo comprometedora en la que se confiesen mercenarios”, asegura el informe de Prisoners Defenders.
Represión en Cuba
 

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Un informe de la ONG Prisoners Defenders dio a conocer nuevos métodos de tortura a través de los cuales la Seguridad del Estado en Cuba estaría intentando doblegar a los activistas para que abandonen sus actividades.

Prisoners Defenders, gracias al estudio de numerosos casos, indicó que ha verificado que la estrategia está operativa. Los funcionarios de prisión y la policía política tienen la misión encomendada a nivel nacional para hacer claudicar irreversiblemente a los activistas en prisión, indica el informe.

“Con fuertes torturas, golpizas y aislamientos a niveles no habituales, unidos a tentadoras ofertas si claudican, deben conseguir que acepten realizar una grabación de vídeo comprometedora en la que se confiesen mercenarios y acusen a sus líderes de lo mismo”, señala el texto.

Dichas grabaciones serían usadas en su contra, en caso de reanudar su activismo de derechos humanos, para su desprestigio social y para agravar su situación procesal en el futuro.

Al mismo tiempo, dice la ONG, les ofrecerían la libertad condicional, aún bajo gravísimas amenazas de crearles causas muy longevas, “dejándoles” trabajar, o incluso consiguiéndoles algún trabajo por cuenta del Estado.

Según Prisoners Defenders, la estrategia perseguiría el objetivo de presentar menos cantidad de prisioneros de conciencia, con tal de convencer al gobierno de Joe Biden y la Unión Europea de los “esfuerzos” del régimen para disminuir el número de reos.

Al mismo tiempo, con el objetivo de ingresar menos presos políticos al servicio de la cortina de humo, están dedicando muchos más recursos en realizar cercos policiales en las casas de los activistas, impidiendo la salida de éstos con detenciones arbitrarias sistemáticas de corta duración, con o sin violencia y sin la incoación de causas procesales.

“No obstante, la tarea resulta complicada en un ambiente de máximos represivos como vive Cuba, con ciudadanos y diversos segmentos de población cada vez más públicamente crítica con la situación, críticas que en un estado de debilidad como el actual del régimen, éste debe reprimir, y la prisión es un elemento primordial y clave para ello”, concluyó.

Redactado con información de Radio Martí y ADN Cuba