Joven cubano tras el 11J: "Yo ya no tengo miedo"

El testimonio del joven Jesús Rodríguez, quien participó en las protestas pacíficas del 11 de julio en la provincia de Guantánamo
Joven cubano Jesús Rodríguez
 

Reproduce este artículo

El joven cubano, Jesús Rodríguez, de 22 años, participó en las manifestaciones pacíficas ocurridas el 11 de julio en la provincia de Guantánamo: estuvo preso y le impusieron una multa de 3000 pesos cubanos (120 dólares) por supuesta propagación de epidemias.

Según contó al medio Cubanet, a él nadie le pagó por manifestarse. "Exigí alimentos, medicinas. Queremos un futuro mejor", añadió.

Rodríguez fue testigo del despliegue de fuerzas represivas en su ciudad: agentes de la Seguridad del Estado, policías, tropas especializadas del Ministerio del Interior (MININT) e incluso una jaula para encerrar personas.

"Apenas llegamos fue un dolor de cabeza. Los policías venían hacia nosotros. Vi a un muchacho que lo lanzaron al aire y cayó; gritaba que le dolía su espalda", recordó el joven.

Él logró regresar a su casa de la protesta, y a los pocos minutos llegó una patrulla policial y tres motos a detenerlo.

"No me dieron golpe, pero sí vi desde mi celda cómo le daban a otros", agregó el guantanamero, quien estuvo preso en la Unidad Militar de Operaciones hasta el 14 de julio.

Por último, envió un mensaje al gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel: "Que deje de estar mintiendo tanto, como lo hicieron Raúl y Fidel Castro. Han sido 62 años de miseria, hambruna y represión. Que ayude al pueblo y no venda en MLC, una moneda que nosotros no cobramos".

Jóvenes aun desaparecidos tras el 11J en Cuba

La ONG Cubalex considera que más de 700 personas están desaparecidas en Cuba a raíz de las protestas del pasado 11 de julio. Algunos son jóvenes de los que se conocen su nombres y sus rostros.

Es el caso de Carlos Chaviano, un joven cienfueguero que se unió a los manifestantes el domingo 11 de julio y que desde entonces es buscado por su familia. También el de Karel Aguilar, de Gibara, Holguín, arrestado en su provincia natal.

En redes sociales proliferan denuncias de familiares y amigos pretenden visibilizar estos casos y ofrecer pruebas de la represión a la que fueron sometidos durante las protestas más grandes de la era revolucionaria, según la opinión de los expertos.

Por ejemplo, Daymara Córdova y Rosario Morfa son dos madres cubanas, cuyos hijos fueron arrestados por participar en las protestas, y que permanecen sin derecho a visitas y sin saber exactamente cuándo y bajo qué cargos serán procesados.

Córdova es la madre de Orlando Félix Vega, un joven de 24 años que se sumó a las protestas en su Cárdenas natal el 11 de julio y fue detenido entonces. Según declaró la madre a ADN Cuba, ha pasado un viacrucis para dar con el paradero de su hijo.

Rosario Morfa vive en Cienfuegos y pide desesperadamente ayuda para su hijo, Ariam Morfa Blanco, padre de dos niñas, quien fue arrestado hace dos semanas días por sumarse a las manifestaciones en esa provincia, ubicada al centro de Cuba.

Miriela Cruz, madre de Dayron Fanego, otro joven detenido, se hizo arrestar para compartir la suerte de su hijo y, luego de ser liberada, contó su experiencia en la prisión y los tratos que reciben allí los detenidos.

Como ella, muchas madres cubanas buscan conocer el paradero de sus hijos. 

El pasado 11 de julio, miles de cubanos salieron a las calles para expresar su descontento con el gobierno de Miguel Díaz-Canel. La protesta popular comenzó en el poblado San Antonio de los Baños, en la provincia Artemisa; y se extendió por decenas de ciudades.

Hasta el momento, el gobierno cubano solo ha reconocido la muerte de una persona, Diubis Laurencio Tejeda, de 36 años y residente en el municipio de Arroyo Naranjo, de quien la nota oficial no da las causas del deceso.