Cubano se queja: no hay carros para trasladar muertos, pero sí para la policía

Un holguinero estalló recientemente contra el régimen por la falta de carros fúnebres. Da vergüenza que no haya dinero para comprarlos, pero sí para tener cientos de patrullas, denunció
Vladimir Cisneros
 

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El cubano Vladimir Arturo Cisneros, natural de Holguín, estalló esta semana contra el régimen y cuestionó cómo es posible que no invierta en la compra de carros fúnebres, y sí en cientos y cientos de carros patrulleros y vehículos para reprimir al pueblo.

En una directa desde su perfil de Facebook, Cisneros explicó que el motivo de su disgusto y detonante para hacer públicas sus quejas, reclamos y opiniones que muchos comparten, pero no dicen por miedo a la represión, era la situación que estaba atravesando su familia por la falta de carros para trasladar a su suegro fallecido.

“Mi suegro murió a las cinco y pico de la tarde. Este es el momento (unas dos horas después) en que todavía no han podido llevarlo para la funeraria”, denunció.

Según detalló, “primero en el hospital no aparecía el camillero porque era uno solo para todo el hospital, en la potencia médica”. Luego, en el taller donde están los carros fúnebres, le dijeron que en esos momentos había un solo carro para la provincia de Holguín completa, por lo que no podrían atenderlos hasta la madrugada.

“Lo que da es vergüenza que no tengan más carros fúnebres ni dinero para comprarlos. Para mover a los que bastante se han jodido por esta mier… Yo no, porque yo no soy comunista, pero ese viejo que está ahí luchó por esto”, expuso Cisneros en su directa.

Con evidente indignación, criticó que el gobierno no tuviese dinero para carros fúnebres, pero sí para cientos de patrullas. “¿Dónde está el bloqueo? Es interno. ¿Hasta cuándo el descaro en este país? Si ya tienen dinero, que se acaben de ir y nos dejen salir adelante”, agregó.

Cisneros profirió numerosas críticas al régimen y manifestó su deseo de que el actual estado de cosas cambie en beneficio de la mayoría de los cubanos y no de la cúpula gobernante. Según dijo, no tiene miedo de quejarse y decir lo que piensa. “Hay que decir ‘libertad’ para este pueblo sumiso, muerto de hambre”, sentenció.