Cubana estalla en su bodega para evitar que le continúen robando
La cubana Alina Amaro no pudo más con el "descaro" en su bodega y estalló contra la administradora y las que despachan, exigiendo que le dieran todo el peso que le corresponde "por ley".
Capturas del video de Alina
 

Triste, muy triste es la realidad de muchos cubanos. Sobre todo la de esos que no tienen ni tendrán para comprar en las nuevas tiendas en dólares y otras monedas libremente convertibles, y que parte de su día transcurre en la bodega para recibir los productos de la cada vez más mermada canasta básica de la libreta de abastecimientos. Pensando y pidiendo que no le roben onzas de las pocas libras que le tocan de cualquier producto.

Algo así fue lo que sucedió a Alina Amaro Blanco, una cubana que se hartó del robo constante en su bodega, según denunció, y estalló contra la administradora de la unidad y la bodeguera de turno. En un video que se ha hecho viral en Facebook, Alina afirma que le despacharon menos de lo que le toca en la cuota normada, ya de por sí insuficiente para alimentarse decentemente todo el mes.

“Ya me cansé de que me estén robando en mi bodega. Parece que hay que andar permanentemente con la pesa en la cartera. La bodega se llama Rancho Grande, está ubicada en el Paseo de la Paz y Alejandro Oms. Llamé a la policía a las 6:30 y no ha llegado nadie, pues entonces así se van a enterar”, escribió Alina en Facebook, en un texto que contextualiza el video y en el que aclara que lo suyo “no es la política”.

Su denuncia es porque lo que el Estado le da por ley le corresponde y nadie se lo puede robar. “Si la policía no se presenta a hacer su trabajo ya ustedes son testigos de este descaro. Le roban al pueblo con el cuento de que si ya saliste de la bodega te jodiste. Ayúdenme a que esto llegue lejos, ya son las 7:06 y quieren cerrar la bodega y la policía no ha venido y yo estoy aquí esperando y nada, la policía no llega. Me pregunto, es autorizado robar”, cuestionó Alina en su texto, fruto de la misma indignación e impotencia que evidencia en el video.

Con unos seis minutos de duración, el video muestra parte de la discusión que Alina sostuvo con la administradora y una de las bodegueras que le habría despachado menos que lo que le corresponde “por ley”. Según se entiende, la afectada recibió los productos y comprobó el peso en su casa, con una pesa que allí tiene.

En todos los productos le habían despachado onzas de menos, por lo que exigió que se le completara el peso, a riesgo de que si no lo hacían publicaría su denuncia en las redes, como finalmente terminó pasando.

Al parecer Alina no recibió el peso completo finalmente, pero de su caso ya debe estar informada hasta la Seguridad del Estado, que monitorea las redes sociales y amenaza a quienes publiquen cualquier cosa que atente contra la imagen de sociedad comunista armónica que el régimen intenta permanentemente vender al mundo.

Lo triste es que lo sucedido a Alina pasa a la práctica totalidad de los cubanos. En la idiosincrasia revolucionaria de la isla los bodegueros se ven como personas comunes, a veces amables, a veces de mal carácter, que cuando te roban, casi siempre, lo hacen porque también tienen que vivir y su vida depende de todas las onzas que puedan raspar a cada consumidor o núcleo familiar, en los términos de la desde hace muchísimos años poco generosa Oficoda.

Ya me canse de q me estén robando en mi bodega parece qué hay que andar permanentemente Con La Pesa En La Cartera la bodega se llama rancho grande está ubicada en el paseo d La Paz y Alejandro Oms llame a la policía a las 6:30 y no ha llegado nadie pues entonces así se van a enterar y aclaro lo mío no es la política pero lo q el estado me da por ley me corresponde y nadie nadie me lo puede robar si la policía no se presenta a hacer su trabajo ya ustedes son testigos d este descaro le roban al pueblo entre con el cuento si ya salistes de la bodega te jodistes . Ayúdenme a que esto llegue lejos ya son las 7:06 y quieren cerrar la bodega y la policía no ha venido y yo estoy aquí esperando y nada la policía no llega. Me pregunto es autorizado robar.Mi nombre Alina Amaro Blanco.

Posted by Ricardo Morales Váldez on Friday, July 24, 2020

Todo tiene un límite y el de Alina llegó, al punto que estalló y puso en tres y dos al personal de Rancho Grande, intimidado porque las filmaban, pero indolentes ante la queja de Alina, como si no hubieran hecho eso de lo que se les acusaba, o les diera igual todo.

Triste, muy triste todo. Lo más lamentable es que la escena incómoda, capaz de dar pena ajena a todo cubano que la vea, se debió a unas miserables onzas de arroz y otros productos, como miserables son también las vidas de muchos cubanos que no tienen los medios para vivir decentemente al margen de una mala canasta de alimentos que el pretendido Estado benefactor les vende mensualmente a precios subsidiados.