“Este pueblo está pasando hambre… ya no hay quien aguante”
La Habana es el epicentro del rebrote de COVID-19 en Cuba y el desabastecimiento de alimentos en un territorio con más de dos millones de habitantes está tocando fondo
Siguen las aglomeraciones de personas para comprar alimentos o sacar o cambiar dinero en los bancos.
 

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La Habana es el epicentro del rebrote de COVID-19 en Cuba y el desabastecimiento de alimentos en un territorio con más de dos millones de habitantes está tocando fondo.

La escasez alcanza ya hasta a las privilegiadas tiendas en dólares, dijeron capitalinos entrevistados por Radio Televisión Martí.

La bloguera y cuentapropista Rebeca Monzó, desde el municipio de Plaza de la Revolución, señala que se están viviendo momentos muy críticos.

“Mira, este pueblo está pasando hambre, no hay abastecimientos. Las personas de la tercera edad no están protegidas, tienen que estar haciendo colas hasta de cinco horas para conseguir uno o dos paqueticos de yogurt. Ya esto está en los finales, ya no hay quien aguante más”, afirmó Rebeca.

Iliana Hernández, periodista independiente que reside en Cojímar, Habana del Este, cuenta que salió a la calle este jueves y no pudo comprar nada.

Ya no hay comida ni en las tiendas en dólares, y ayer cuando salí, en La Habana Vieja había colas inmensas esperando que llegara algo para comprar, y así está toda La Habana. La gente lo que esta es hablando de la comida que está en falta, de lo mal que está esto, están desesperados”, nos dijo la comunicadora.

En los últimos siete días la capital cubana acumula 961 nuevos casos de coronavirus, y los 15 municipios de la ciudad regresaron a la fase de transmisión autóctona limitada. Hay restricciones en el transporte, y bares, restaurantes y escuelas han sido cerrados, entre otras medidas.

El vendedor de libros, Pedro Luis García, nos dice que en las tiendas solo hay ron y cigarros, y las personas andan como zombis.

“Sí, efectivamente, es un caos, hay un desabastecimiento total en las tiendas de la Habana. Ahora el pan liberado, el de 10 pesos, porque el normado no sirve, están dando turnos en las panaderías, porque se acaba temprano en la mañana”, comentó el cuentapropista.

Antonio Font es bicitaxista y opera en el municipio de Centro Habana, y desde allí destaca que en la calle el desespero de la población en muy grande.

“No hay alimentos en la red de comercios, y cuando aparece algo las colas son inmensas. Esto es lo más grande de la vida, la gente no cree ni en fase uno, ni en fase dos, ni en nada”, aseguro el emprendedor.

Y la economista y directora de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, Martha Beatriz Roque, alerta que el aumento del número de personas contagiadas con el coronavirus, sumado al faltante de alimentos, está incrementando el malestar social.

“El problema es que, para la dictadura, hay contagio de COVID porque la población de Cuba no es un pueblo obediente, pero para tener a la gente haciendo colas desde la madrugada hasta por la tarde, para comprar cualquier cosa… eso no pega (contagia) el coronavirus. Eso ya se les fue de las manos”, concluyó la opositora.