Sigue el acoso escolar contra niño judío en Camagüey
Días antes, la profesora guía del grupo y secretaria del PCC en el centro había pedido la expulsión del estudiante de 12 años, medida a la que se negaron sus otros profesores.
Olaine Tejada, junto a su hijo Leosdán y otros miembros de la familia

Leosdán Martínez, el estudiante judío de 12 años que es víctima de acoso escolar en Cuba, fue golpeado nuevamente por compañeros de clase, hijos de funcionarios del gobierno, denunció este martes Martí Noticias.

El pasado viernes, Martínez, que cursa el 7mo. grado en la secundaria básica "América Latina" en la localidad de Nuevitas, Camagüey, fue golpeado a la hora de salida por tres estudiantes.

Dos de los niños que abusaron de Martínez son hijos de oficiales del Ministerio del Interior y la madre del tercero es funcionaria del Poder Popular en el territorio, dijo a Radio Martí el padre del menor Olaine Tejada, que junto a su familia son judíos sefarditas Bnei Anusim, descendientes de los judíos que decidieron abrazar la fe cristiana como recurso para no perder sus posesiones ni huir de España. Más tarde emigraron a las colonias americanas y se reintegraron a su fe original.

El asalto ocurrió en un área al fondo de la escuela donde lo estaban esperando los agresores. Leosdán trató de escapar saltando un muro pero fue imposible. Los atacantes le golpearon en la cara y un ojo y profesaron ofensas en contra de la religión que practica. Uno de ellos le quitó la kipá y la pisoteó contra el piso. Poco después, el menor llegó muy alterado a su casa, y le contó lo ocurrido a su padres.

Este lunes, Tejada y la madre del niño, Yeliney Lescaille Prebal, acudieron al centro escolar para hablar de lo ocurrido. La profesora guía del grupo y secretaria del PCC en el centro, María Teresa Hernández, buscó una excusa y se marchó del plantel, por lo que fueron recibidos por la directora, Daniellis Morejón, que les dijo no saber de lo ocurrido.

Los padres del estudiante responsabilizaron a Morejón de la seguridad del menor en horario escolar, y le explicaron que ha sido víctima desde el inicio del curso de una campaña de hostigamiento y maltrato por sus convicciones religiosas.

A pesar de las múltiples reuniones con los funcionarios de la escuela y del municipio de Educación, la represión contra el estudiante continúa y sus padres no descartan acudir a los tribunales en busca de justicia.

Autoridades cubanas han presionado al padre de Leosdán para que se retracte de la denuncia que hizo del asunto ante el Ministerio de Educación y lo amenazaron con la cárcel por informar sobre el acoso contra su hijo a medios “contrarrevolucionarios”.

La funcionaria del PCC María Teresa Hernández llegó incluso a convocar a una reunión para pedir la expulsión del alumno. Los cinco profesores de Leosdán, presentes allí, se opusieron alegando su excelente desempeño académico y su comportamiento amable y respetuoso hacia el profesorado y el resto de los compañeros. Hernández no tuvo más remedio que desistir de su idea.