El Estado v/s Juan Bautista: enjuiciarán a religioso por predicar frente a un edificio del gobierno en Cuba

Juan Bautista Cárdenas, un predicador cristiano de la localidad de Esmeraldas, en Camagüey, será enjuiciado “por predicar el Evangelio en las calles de ese municipio”, según dijeron familiares y líderes religiosos al diario Nuevo Herald.

A finales de la semana pasada el predicador recibió una citación policial, y quedó detenido tras acudir a la cita, añade la nota. Su familia no había podido verlo hasta este lunes, cuando las autoridades le informaron que lo enjuiciarían el miércoles, aunque no le precisaron otros detalles como la hora del juicio.

De acuerdo con Marisol Cárdenas, hermana del religioso, Bautista es “un hombre de bien” que “nunca le ha hecho daño a nadie”. El hombre se encontraba predicando “frente al edificio del gobierno” en Esmeralda cuando un par de agentes de la policía cubana trataron de impedir que continuara y lo ofendieron.

Según declaró la mujer al periódico del Sur de Florida, incluso llegaron a amenazarlo con golpes para que dejara de predicar, y se habrían burlado de su fe refiriéndose al acto de predicar como “bobería”.

Marisol Cárdenas considera que como cristianos tienen una “misión de Dios”, que es “predicar su evangelio donde quiera y darlo a conocer, señala el Herald.

Ante el irrespeto de los agentes, Juan Bautista respondió con un texto bíblico que asegura que los “perros, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira” no serían bienvenidos en el reino del Señor.

La hermana del predicador contó que después de eso los policías comenzaron a golpearlo, presumiblemente desconociendo que se trataba de una cita bíblica y creyendo que Bautista los ofendía de palabra. Según el testimonio de la hermana, “un vendedor del pueblo” intervino y logró acabar con el incidente, que le valió la citación y la causa por la que será juzgado el predicador.  

Bautista Cárdenas se declaró en ayuno como forma de oración y de poner en manos de Dios “la persecución a la que está sometido”— dijo un líder religioso cubano que por temor a represalias declaró bajo condición de anonimato. Según la fuente, el ayuno del predicador habría sido interpretado como una huelga de hambre y un gesto de protesta política, tras lo cual las autoridades lo acusan del delito de “desacato”, una figura legal utilizada comúnmente por el aparato represor cubano para justificar procedimientos penales que no caben en delitos tradicionales.

 

 

Organizaciones promotoras de las libertades religiosas se han pronunciado ya sobre el caso, pues previamente, en dos ocasiones, el régimen cubano cerró el templo del predicador “porque consideraba su iglesia ilegal”, dijo Teo A. Babum, filántropo evangélico que dirige la organización Echo Cuba.

Babum añadió que no es la primera vez que las autoridades cubanas actúan contra Juan Bautista. Ya en otra ocasión lo habían encerrado en un hospital psiquiátrico por su insistencia en predicar en las calles, indica la nota publicada también por el diario independiente 14ymedio.

Asimismo, sostuvo que “ellos [el gobierno cubano] no conciben que alguien pueda predicar algo diferente a la ideología oficial”; dijo que las autoridades tratarán de cambiar las verdaderas razones de la condena “para que no parezca un ataque contra la libertad religiosa”.

La libertad religiosa en Cuba es objeto de constantes ataques del régimen. En Guantánamo, por ejemplo, al oriente del país, una pareja de pastores cumplen penas de cárcel por insistir en educar a sus hijos en casa.

En el mes de julio, el pastor bautista Mario Félix Lleonart Barroso denunció la situación de los derechos humanos en Cuba y la persecución a que son sometidos algunos líderes de comunidades cristianas, en una reunión con presidente estadounidense Donald Trump en la Conferencia Ministerial para Promover la Libertad Religiosa (IRF).

Como parte de la represión contra la comunidad religiosa que no acata disciplinadamente todas las órdenes del gobierno, las autoridades impiden viajar a religiosos a eventos internacionales, y amenazan a los líderes de algunas congregaciones.

En el Informe anual sobre libertad religiosa internacional correspondiente al año 2018, el Departamento de Estado de EEUU criticó la situación existente en Cuba, y culpó al régimen de amenazar, detener y usar la violencia contra líderes religiosos y sus seguidores.

Además de la restricción de viajes nacionales e internacionales, y la limitación de los derechos de los presos a practicar libremente sus creencias, el informe señala que el Partido Comunista, mediante su Oficina de Asuntos Religiosos y el Ministerio de Justicia, controla la mayoría de los aspectos de la vida religiosa en el país, y utiliza su poder para negar el registro oficial a ciertos grupos religiosos.