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Manifestante del 11J sobre coacción del régimen para lograr falsos testimonios: “no caigas en su juego”

Armando Sardiñas, que cumplió condena en Cuba por las protestas de julio de 2021, aconsejó no ceder ante las “amenazas” y presiones para colaborar con la policía política

Actualizado: 5 December, 2022

 

Armando Sardiñas Figueredo, joven que cumplió condena en Cuba por su participación en las protestas antigubernamentales de julio de 2021, aconsejó no ceder ante las “amenazas” y presiones de la policía política de la isla.

El manifestante se refirió al tema a propósito de la reciente aparición en la televisión estatal de algunas de las víctimas del hundimiento de una lancha en Bahía Honda, auto inculpándose y cambiando sus declaraciones iniciales, que acusaban a las Tropas Guardafronteras por el “asesinato” de siete migrantes.

“Conmigo hicieron el intento de coaccionarme varias veces por actitudes mías”, afirmó en un hilo de Twitter el joven de 21 años de edad, identificado en la red social como “Armandito el Balsero”.

De acuerdo con los datos recopilados por el Centro de información legal Cubalex y el Grupo de trabajo sobre detenciones políticas Justicia 11J, Armando Sardiñas fue detenido en el Capitolio durante las protestas pacíficas del 11J. Lo condenaron a “10 meses en juicio sumario” y estuvo recluido en la prisión Jóvenes del Cotorro. Posteriormente le aplicaron un cambio de medida por 10 meses en una granja con trabajo correccional, con la posibilidad de salir de pase.

Sardiñas quedó en libertad tras cumplir su sanción el 6 de julio de 2022, pero fue detenido por el supuesto impago de una multa de abril. Lo excarcelaron tras mantenerlo por diez horas retenido en una estación policial de La Habana, y luego de abonar 4000 pesos.

Según contó en Twitter el ex prisionero político, en uno de los pases que le dieron cuando cumplía su condena, grabó una canción contestaria de su autoría, en la que “no hago ofensas reales, pero para ellos la verdad es una ofensa”.

El tema musical se hizo conocido entre sus compañeros de prisión, por lo que un agente de la Seguridad del Estado le revisó la taquilla donde guardaba sus pertenencias, relató Armandito, quien decidió entregar la libreta en la que había escrito esa canción protesta y otras.

Cuando las autoridades revisaron todo el contenido del cuaderno, el oficial de la policía política le dijo que “había problemas”, “pero yo no veía más que derechos reflejados en papel y tinta”, contó el joven.

“No recuerdo muy bien toda la conversación, pero llegó el momento de las amenazas y [el oficial] me dijo: 'por esto te voy a mandar ahora para el Combinado del Este revocado porque ya eres mayor de edad y estás en un campamento de menores y esto es una indisciplina'”.

Según el testimonio de Armandito, la Seguridad del Estado quería obligarlo “a firmar un papel donde me comprometía a no hacer más 'contrarrevolución' y también querían reclutarme para trabajar con ellos y ofrecerles información (…) les dije: 'primero muerto que desprestigiado, el alma no se le vende al diablo' y no ACCEDÍ”.

El exprisionero aboga por “tener principios, moral y llevar siempre en alto los conceptos”, a pesar de las presiones de las autoridades.

“Moraleja: Siéntete libre siempre, no caigas nunca en su juego, sus amenazas se las derrumbas con argumentos y con moral ante todas sus patrañas, con una actitud firme y no dejarse amenazar; ellos se rebajan ante ti porque saben que tienes conceptos de lucha”, concluyó Armando Sardiñas.


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