Sospechas de COVID-19 suspenden béisbol de Nicaragua
El campeonato semiprofesional de béisbol de Nicaragua ha sido suspendido bajo sospechas de contagios de coronavirus, tras la muerte de un coach de primera base del club San Fernando
Equipo San Fernando. Foto: EFE
 

Mientras las denuncias de los entierros exprés aumentan y el régimen de Daniel Ortega es señalado por inflar casos de neumonía para ocultar los de COVID-19, el campeonato semiprofesional de béisbol de Nicaragua ha sido suspendido bajo sospecha.

La interrupción del principal torneo de béisbol fue decretada tras la inesperada muerte de un coach de primera base del club San Fernando, Carlos Aranda, el pasado jueves, con síntomas compatibles del coronavirus.

La última actuación de Aranda había sido el 16 de mayo en el juego entre San Fernando y Boer, en Masaya.

En la actualidad se desconoce si otros peloteros han presentado los mismos síntomas o si están hospitalizados.

También el manager del San Fernando, Norman Cardoze –un conocido de la afición cubana-, y su hijo estuvieron cinco días ingresados con señales de esa neumonía atípica.

Cardoze dijo a La Prensa que en el tiempo que estuvo en el hospital vio que más de 20 personas mueren a diario.

Presionada por la triste circunstancia, la Comisión Nacional de Béisbol se vio obligada a anunciar la detención del torneo, pero sólo por 21 días.

El gobierno ha reportado 17 fallecidos y 279 casos de COVID-19, una cifra puesta en dudas. El béisbol, al igual que otras actividades deportivas, no se detuvo y apenas tomó medidas de prevención.

Casi nadie usa mascarillas ni se preserva el distanciamiento social en los parques que registran mucha mayor concurrencia en el interior del país que en la capital.

Las precauciones para evitar el contagio del coronavirus SARS-coV-2 en esos estadios prácticamente no existen, y si las hay son inaplicables ante la realidad en esos campos de juego, donde los aficionados están uno sobre otros, y mezclados con los vendedores de comida y bebidas alcohólicas y no alcohólicas, citó EFE.

Semanas atrás fue organizado en Managua, el principal centro de la infección, un cartel profesional de boxeo, con figuras desconocidas, en el que se aplicaron las medidas sanitarias correspondientes. La velada fue operada por la televisora ESPN, pero en ese mismo día otros carteles boxísticos aficionados, sin cámaras de TV, no mostraron restricciones para preservar la salud, según gráficas en redes sociales.

La Liga de Fútbol, recientemente cerrada –y en la que participó el cubano Sandro Cutiño- se jugó a puerta cerrada.

Las quejas de muchos beisbolistas se sumaron a la muerte de Aranda para exigir al organismo rector la suspensión del evento.

Representantes de equipos como el Boer, San Fernando, Matagalpa, Jinotega y Chinandega habían hecho públicas sus críticas, pero de manera anónima.

Expertos de salud han criticado que la fecha estipulada para el retorno sea el 5 de junio, al pronosticar que para entonces la situación de la pandemia podría ser más grave en el país centroamericano.