Emotiva disculpa de gimnasta Manrique Larduet a su entrenador
“Ha pasado el tiempo y ha sido el necesario para reflexionar. Te escribo y lo hago público, para decirte que me arrepiento de haberte dicho en algún momento que quiero prepararme con otro entrenador”
Emotiva disculpa de gimnasta Manrique Larduet a su entrenador
 

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El conocido gimnasta cubano Manrique Larduet hizo pública este martes una carta en la cual se disculpa con su ex entrenador del equipo nacional Carlos Rafael Gil y que propició una emotiva respuesta por parte de este último, un año después de su salida oficial como jefe de entrenadores 

“Ha pasado el tiempo y ha sido el necesario para reflexionar. Te escribo y lo hago público, para decirte que me arrepiento de haberte dicho en algún momento que quiero prepararme con otro entrenador”, encabeza el santiaguero el mensaje publicado en sus redes.

“Asumo que nunca pensé́ que nos fuéramos a distanciar. Toda Cuba tampoco lo creería. Hoy la mayoría no sabe de esta distancia y también agradezco tu discreción”, declaró el joven de 24 años. “Aunque no parezca me he sentido mal, es difícil entrenar sin tu presencia...”, confiesa Larduet en su carta abierta.

“Sí, es verdad, puedo entrenar con cualquier entrenador, porque para mí́ todos merecen mis respetos, pero la relación, la amistad, la hermandad, los lazos de sangre, la unión, eso que hace de un binomio cuadrado perfecto, eso sí no se logra con cualquiera.”

Bajo su guía, Larduet consiguió la plata en el all-around individual y bronce en la barra fija en el Mundial de Glasgow en 2015, así como un oro, dos platas y un bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto en 2015.

Tras resultados desfavorables en los Juegos Olímpicos de Rio 2016 y varias lesiones que incluyeron intervenciones quirúrgicas en ambas muñecas, Larduet realizaba su recuperación junto a Gil cuando sucedió el despido de este último.

“Amigo sinceramente no veo el momento de la despedida de nosotros porque nunca quiero que llegue…Sé que tampoco te gustaría dejar tu sacrificio así́ por así́… Entiendo por todo lo que estás pasando. Recuerdo que cuando tuve problemas nunca me dejaste solo”, recordó un emotivo Larduet.

“No creo poder escribir ahora mismo todo lo que siento las lágrimas de mis ojos, la rapidez con la que palpita mi corazón y la inestabilidad que tienen mis manos no me lo permiten, ojalá te tuviera delante para darte ese abrazo que te tengo guardado, siempre te dije que yo iba a estar aquí listo para lo que necesites”, respondió Gil Hernández en la publicación.

Para entender la carta del gimnasta y la respuesta de su profesor es necesario conocer la situación por la cual este último fue cesado de sus responsabilidades un año atrás.

Carlos Rafael Gil y su esposa Yareimi Vázquez, también entrenadora del equipo en su rama femenina, fueron separados de sus cargos en octubre de 2019, tras una serie de decisiones injustas en su contra por parte de la Dirección de Deportes del régimen, así como una odisea personal cuyo punto más álgido fue la pérdida de un embarazo.

El inicio de sus dificultades comenzó luego de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla 2018, cuando le informan a Gil Hernández que la Comisión Nacional de este deporte en la isla no contaba con el presupuesto necesario para enviar un equipo completo al Mundial de Doha, clasificatorio a los Juegos Olímpicos.

“Al regresar de Doha, a mí me sobraron 16 mil dólares del presupuesto asignado para el Mundial y la clasificación panamericana, además de 5 mil que le dio la FIG (Federación Internacional de Gimnasia) a Manrique Larduet como beca y que no había sido utilizada, cantidad total que sumaría 21 mil con la que hubieran podido ir el equipo masculino y Marcia al Mundial”, explicó posteriormente a la periodista Julita Osendi.

A partir de este señalamiento, Gil Hernández y su esposa fueron objeto de una persecución profesional y personal que derivó en la salida de ambos como entrenadores de sus respectivos equipos y la pérdida de un tratamiento de fertilidad gestionado por ellos mismos en Panamá, según dijo Gil, debido en parte al estrés de la situación.

Con su carta, Larduet deja abiertas las puertas a un posible reencuentro como alumno y entrenador en Cuba, algo que parece cada vez más improbable:

“Espero tu comprensión y que tampoco dejes perder los resultados. Tú eres mi entrenador y siempre lo vas a ser. El que siempre estuvo ahí́, al principio y al final. Confío en que el resultado olímpico llegará, me siento dispuesto para luchar, pero nuestro deporte se pone cada vez más difícil y tiene que ser con tu ayuda”, finalizó.

En su respuesta, Gil Hernández confesó que necesita tiempo para procesar la difícil situación:

“Esto lo escribo rápido. Prácticamente la emoción no me deja, pero escribo para decirte aquí estoy hijo mío, como siempre listo para ir por todo y enfrentar lo que sea como hace un padre por sus hijos, juntos no hay imposibles, dame unos minutos, déjame llorar que lo necesito, que ganas de abrazarte coñooo!!!!!”.