Afición tampoco verá el Cuba-USA en La Habana

A falta de decorosos resultados internacionales, las escasas satisfacciones de la afición balompédica cubana de presenciar al menos en su cancha partidos oficiales contra selecciones nacionales del área, quedaron esfumadas.

La incapacidad de instalar a tiempo el sistema de iluminación para las transmisiones de televisoras de Norteamérica con convenios con  la CONCACAF para la Liga de las Naciones obligó no sólo a renunciar al juego en el estadio Pedro Marrero contra Canadá en septiembre.

Acaba de confirmarse, como se preveía, que tampoco los aficionados de la Isla podrán recibir en casa al equipo de Estados Unidos en noviembre.

Islas Caymán se ha puesto las botas pues será la sede de ambos encuentros donde Cuba actuará de “local”, primero el 10 de septiembre contra Canadá y luego el 19 de noviembre ante Estados Unidos.

En julio el nuevo entrenador del equipo cubano, Pablo Elier Sánchez, dijo que Panamá sería la alternativa al menos para el primer partido.

 

La Federación Cubana no ha dado detalles sobre los trámites iniciales con Panamá ni los posteriores con Islas Caymán ni las razones por no haber creado las condiciones en el estadio que eran exigidas, cuando se sabía de la participación cubana en la Liga de las Naciones.

Condiciones que también incluyen el estado de la cancha del “Marrero” tradicionalmente criticada por entrenadores y jugadores extranjeros que la han pisado en la última década.

La confirmación del juego contra Estados Unidos en George Town y otros pormenores lo informó desde La Habana  vía telefónica al diario Cayman Compass el presidente de la Federación de Fútbol de Islas Cayman, Alfredo Whittaker.

Whittaker dijo que había sostenido conversaciones con su par cubano en las oficinas de Concacaf en Miami y concretaron que Caimán seria la sede. Reveló que desde el domingo estaba en Cuba para finalizar con la logística de ambos partidos.