México deporta a 110 hondureños que cruzaron frontera ilegalmente

Un total de 110 personas fueron deportadas a sus países de origen en las últimas horas tras haber entrado irregularmente a México, informó este martes el Instituto Nacional de Migración (INM), en plena crisis por una nueva caravana migrante.

"Se informa que este martes se dio inicio a los retornos asistidos de personas originarias de Honduras, que ingresaron de manera indocumentada al país en días pasados", apuntó el INM en un boletín.

Indicó que el avión, un aeronave de la Guardia Nacional, salió a las 8.43 hora local (14.43 GMT) desde el Aeropuerto Internacional Carlos Rovirosa Pérez, ubicado en Villahermosa, Tabasco, con destino a San Pedro Sula, Honduras.

Llevaba "110 personas originarias de Honduras a bordo, así como Agentes Federales de Migración y elementos de la Guardia Nacional", se puntualizó en el texto.

Además, el INM explicó que el retorno aéreo es "el primero de varios previstos" y aseguró que se llevó a cabo con "estricto apego al respeto a los derechos humanos" y en acuerdo con las autoridades del Gobierno de Honduras.

 

 

"El Gobierno de México refrenda su compromiso por mantener una migración segura, ordenada y regular, en apego a la Ley de Migración y su reglamento, y con pleno respeto a sus derechos humanos", concluyó el texto.

En una nueva caravana, este fin de semana miles de migrantes se agolparon en la frontera entre México y Guatemala, y el sábado, el INM anunció que permitía el ingreso por grupos de 20, a quienes revisarían su condición migratoria.

Unas 1.000 personas entraron y fueron llevados a una estación migratoria durante el fin de semana.

"En la mayoría de los casos", explicó después el INM, estas personas no obtendrían asilo y se procedería a su retorno asistido.

Tras este suceso, cerca de 500 migrantes pertenecientes a una nueva caravana migrante, en su mayoría hondureños, cruzaron este lunes corriendo el río que separa Guatemala de México para entrar irregularmente y luego de que el Gobierno rechazara este lunes su solicitud formal para ingresar al país.

La tensión e incertidumbre marcaron este lunes la entrada a la fuerza de la caravana migrante al sur de México, donde cientos de centroamericanos cruzaron el Río Suchiate pese a la presencia de la Guardia Nacional mexicana y tras un fallido diálogo con el Instituto Nacional de Migración (INM).

 

 

Agentes de las fuerzas mexicanas de seguridad se situaron a lo largo del río, en el suroriental estado de Chiapas, para contener a gran parte de los 5.000 migrantes de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, a quienes incluso golpearon y rociaron gas lacrimógeno para evitar su ingreso irregular al país.

Mientras, otra caravana que partió de San Salvador el lunes había llegado ya a la frontera con Guatemala el mediodía del martes, esperando cruzar el territorio y llegar a la frontera con México, y desde ahí intentarán atravesar el país para arribar a su destino final, los Estados Unidos.

Ese modo de viajar en caravana se volvió popular en 2018, cuando miles de ciudadanos de Guatemala, Honduras y El Salvador decidieron viajar en grandes grupos para evitar los peligros a los que se enfrentan a diario los migrantes que emprenden la ruta como indocumentados hacia EE.UU.

Esas caravanas fueron las que enfurecieron el presidente Donald Trump, cuyo Gobierno endureció la política migratoria para evitar contener el flujo de migrantes, principalmente de Centroamérica.

(Con información de Efe)