Jair Bolsonaro ante la Asamblea General de Naciones Unidas: “Brasil estaba al borde del socialismo”

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, inauguró con su alocución el 76º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU que tiene lugar en Nueva York
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, durante su intervención en Naciones Unidas. Foto: ONU News Português
 

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Jefes de Estado del mundo acudieron a la cita en Nueva York para “Crear resiliencia a través de la esperanza: recuperarse del COVID-19, reconstruir la sostenibilidad, responder a las necesidades del planeta, respetar los derechos de las personas y revitalizar las Naciones Unidas”. Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, inauguró con su alocución el 76º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Durante su intervención, Bolsonaro dijo: “Brasil estaba al borde del socialismo y ahora nuestras empresas estatales son lucrativas”. Fiel a su estilo, el mandatario abundó: “Brasil tiene un presidente que cree en Dios, respeta la constitución, los valores y la familia. La credibilidad de Brasil se ha recuperado en el mundo”.

También defendió su política frente a temas por los cuales ha sido muy criticado desde Europa y también en América Latina, en particular los relacionados con el cambio climático y la protección de la Amazonía que lo han tenido en el ojo del huracán: “Quiero recordar que la Amazonía es equivalente a toda Europa occidental. Hemos redoblado los esfuerzos para eliminar la deforestación ilegal. Se redujo en un 32% la deforestación en agosto de este año respecto a agosto del año pasado”, precisó.

El mandatario está siendo muy cuestionado por la opinión pública brasileña que ve en su forma de ejercer el poder un intento por debilitar los resortes institucionales debido a su estilo populista y tendencia autoritaria que le han llevado a proferir palabras amenazantes hacia el poder judicial. Por lo anterior, Bolsonaro se defendió: “Vengo aquí para mostrar un Brasil diferente a lo que señalan los medios de comunicación. Brasil ha cambiado mucho desde que asumimos el mandato. No hay casos de corrupción”, enfatizó.

En temas de política exterior, aludió indirectamente al régimen de Caracas y a las crisis que ha generado el chavismo y que han causado efectos de derrame sobre toda la región: “Nuestro país ha acogido a los venezolanos desplazados por la crisis de un Estado dictatorial”. El presidente también avanzó que concederán “visados humanitarios a los cristianos afganos”.

En cuanto a la gestión brasileña de la crisis sanitaria, Bolsonaro hizo declaraciones polémicas sobre las bondades de un tratamiento precoz que ha impulsado su gobierno y dijo que han realizado esfuerzos para la inmunización de los ciudadanos (un 38% de los 213 millones de brasileños habría recibido las dos dosis de la vacuna, mientras que un 67% sólo se ha aplicado la primera dosis). “Apoyamos la vacunación”, pero no el “pasaporte sanitario”, afirmó. Bolsonaro, quien se resiste a llevar cubre bocas, usó mascarilla al llegar al recinto de la ONU.

El presidente cuestionó las medidas de aislamiento social porque, según él, han resultado contraproducentes en materia económica y “han provocado inflación”. De todas formas, Bolsonaro defendió su hacer gubernamental en el marco de la crisis: “Acabamos 2020 con más puestos de trabajo que el 2019 y este año creamos 1.800.000 puestos de trabajo nuevo”.

Bolsonaro también afirmó que, con motivo de la celebración del aniversario de la independencia, el pasado 7 de septiembre, “los brasileños salieron a las calles a apoyar nuestra administración. Hoy planteamos un mundo con más libertad, democracia, prosperidad y paz. Que Dios los bendiga a todos”, dijo el presidente que aspira a ser reelegido para continuar al frente del presente y del futuro de Brasil.