Delcy protagoniza otro escándalo en Venezuela
Crece el escándalo por el viaje de Delcy Rodríguez a Trinidad y Tobago en busca de gas y ya hasta renunció el ministro de Transporte del país caribeño
Delcy Rodríguez
 

Reproduce este artículo

La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, bajo sanciones de EEUU, está en medio de un escándalo luego que volara el pasado 27 de abril a Trinidad y Tobago, supuestamente para reunirse con el primer ministro de esa Isla.

Pero el vuelo de Delcy ha tenido consecuencias gubernamentales en ese país caribeño, y hace muy poco el ministro de servicios públicos de Trinidad y Tobago, Robert Le Hunte ha renunciado por lo vínculos de su gobierno con el régimen de Maduro.

Según Julio Borges, canciller del gobierno interino de Juan Guaidó, Robert Le Hunte se negó “a ser parte de un esquema de corrupción y robo al pueblo venezolano que impulsa Delcy”.

Borges también dijo que la dictadura madurista busca firmar acuerdos petroleros y gasíferos, en secreto, pese a las sanciones internacionales de Estados Unidos.

Precisamente el nuevo viaje de la vicepresidenta del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, buscaba precisamente eso. La acompañaron Asdrúbal Chávez y otros funcionarios de PDVSA, que buscaban firmar acuerdos petroleros y gasíferos.  

El embajador de los Estados Unidos en Trinidad y Tobago, Joseph N. Mondello, emitió un breve comunicado en el que dijo que el gobierno de la isla no cumplió con las obligaciones del Tratado de Río (TIAR).

“El artículo 20 del Tratado de Río deja en claro inequívocamente que todas las medidas impuestas por el órgano de consultas, como las restricciones de viajes a la señora Rodríguez, son vinculantes para todas las partes del Tratado, hayan votado o no a favor de tales medidas”, apuntó Mondello.

Se conoce que en febrero de este año, el gobierno de Trinidad y Tobago, un importante exportador de gas natural licuado (GNL), canceló un acuerdo de desarrollo gasífero con PDVSA debido a las sanciones de Estados Unidos.

El primer ministro Rowley se limitó a negar que la visita de Delcy Rodríguez estuviera relacionada con la acusación de Estados Unidos al régimen venezolano de narcotráfico.

No obstante en medio de la pandemia internacional, también llamó la atención la premura del encuentro. En 2018, Delcy, tras ser acusada de “violaciones de derechos humanos y de socavar la democracia y el estado de derecho en Venezuela”, fue incluida en una lista de 11 funcionarios sancionados por la Unión Europea (UE).

Pero pese a la prohibición de entrada a los países miembros de la UE, Rodríguez se reunió el pasado mes de enero, con el ministro de Transportes de España, José Luis Ábalos en Madrid.

Esto desató una fuerte polémica internacional, la misma que ha vuelto a causar Delcy con su vuelo apresurado a Trinidad y Tobago, en medio de sanciones y el COVID-19 donde los diplomáticos solo se reúnen a través de videoconferencias.