Así vive Venezuela la cuarentena total ordenada por Maduro

La noche de este 16 de marzo Nicolás Maduro confirmó 33 casos de coronavirus en Venezuela, ordenó cuarentena colectiva en los 23 estados del país, y prohibió el tránsito de ciudadanos de un estado a otro. Así están los venezolanos: confinados, con la obligación del uso del tapabocas para ir al supermercado o a la farmacia y la amenaza de un posible colapso del sistema de salud.

Venezuela se convirtió en otra en menos de 72 horas. El viernes 13 de marzo la vicepresidenta del gobierno de Maduro, Delcy Rodríguez, anunció los dos primeros en el país: una mujer de 41 años que estuvo de viaje por Estados Unidos, España e Italia y un hombre de 52, procedente de España; ambos llegaron al país en un vuelo de la aerolínea Iberia. Las medidas inmediatas fueron: suspensión de clases, suspensión de vuelos provenientes de Europa y Colombia, cierre de cines, teatros, museos, y se les ordenó a los restaurantes vender solo comida para llevar.

La curva de casos fue en ascenso y el sábado 14 de marzo el gobierno de Maduro confirmó ocho casos más para un total de 10. El domingo 15 confirmaron siete y la cifra subió a 17. Después de ese anuncio se ordenó una cuarentena colectiva para siete estados: Caracas, Miranda, Vargas, Táchira, Apure, Cojedes y Zulia, a quienes les suspendieron las actividades laborales y el cierre de locales comerciales, pero quedaron exentos supermercados, abastos, servicios policiales, militares y de prensa.

Este 16 de marzo, Maduro nuevamente se dirigió al país e informó que médicos del Instituto Nacional de Higiene confirmaron que otros 17 venezolanos han sido contagiados por la pandemia, para un total de 33 casos. Por ello, ordenó cuarentena colectiva total en los 23 estados del país. Luego de su alocución, el ministro para la defensa, General Vladimir Padrino López remató que funcionarios policiales y militares impedirán que los venezolanos se desplacen de un estado a otro hasta que cese la medida. 

 

 
Miedo y tapabocas hasta nuevo aviso

Venezuela, país que padece una crisis humanitaria compleja desde 2015, se ha visto impactada por la llegada del coronavirus.

Desde la confirmación de los dos primeros casos se empezaron a abarrotar las distintas farmacias, supermercados y bodegones de la Gran Caracas. Pero en la capital, como en los demás estados del país, se ven dos caras: los que tienen acceso a dólares y a un salario que no es el fijado por el gobierno, y los empleados públicos, que cobran en bolívares y en la conversión a dólar no llegan ni a los 20. 

El viernes 13 de marzo, quienes devengan un salario internacional o sobreviven con remesas llenaban sus carros de todo tipo de víveres, proteínas, dulces, bultos del papel higiénico; pero los segundos no les queda de otra que tomar pocos paquetes de los estantes, porque es para lo que les alcanza el sueldo.

El viernes también empezó a verse a ciudadanos con tapabocas, unos para caminar y otros para viajar en el transporte público, como fue la orden del gobierno de Maduro. Sobre el Metro, el principal transporte de los caraqueños, muchos fueron los usuarios que tras el anuncio de la llegada del coronavirus se negaron a trasladarse en él porque el hacinamiento y la suciedad que lo caracteriza. Desde ese día se dio la orden de que para viajar en el Metro se debe usar mascarillas o pañuelos para taparse nariz y boca, quien no cumpla con el requisito no puede ingresar al sistema; tampoco al ferroviario que traslada pasajeros desde Caracas al estado Miranda.

Sobre los supermercados y farmacias la orden es que sus trabajadores en todos los estados usen tapabocas y guantes. ADN Cuba se acercó a dos locales que expenden víveres este lunes y martes y observó como vendedores para acatar la normativa gubernamental han improvisado mascarillas: unos usan trozos de tela, otros camisas, y también se pudo ver tapabocas de bolsas plásticas y de papel absorbente. 

Pero no solo los empleados han inventado mascarillas para protegerse de la pandemia, los ciudadanos que no tienen el dinero para comprarlas, o no las han conseguido porque están escasas, también han realizado distintos modelos. Venezolano que no use tapabocas no puede ingresar a los automercados.

 
Policías han impedido que la prensa cubra la contingencia

Desde el anuncio de la cuarentena colectiva, cuatro trabajadores de la prensa han sido detenidos por funcionarios policiales y militares, quienes les han impedido cumplir con su labor.

La primera detención se reportó la mañana de este 16 de marzo. La reportera Ariadna García y la fotógrafa Tairy Gamboa, del medio Crónica Uno, denunciaron haber sido retenidas por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, quienes les ordenaron borrar el material que habían capturado en una zona comercial de Caracas.

El segundo caso fue el de Mariana de Barrios, reportera de TV Venezuela, quien denunció a través de su cuenta de Twitter, que pasadas las 10:50 am de este 16 de marzo funcionarios de la Guardia Nacional le impidieron entrar a Caracas, pues su lugar de residencia queda en el estado Miranda. Cuando Barrios intentó mediar y decir que la prensa estaba exenta de la medida, un funcionario le dijo: le dijo: «usted no está exceptuada de la medida, devuélvase».

Los otros casos fueron los de Sofía Torres, quien también reportaba desde un sector comercial de Caracas y uniformados le obligaron a borrar los vídeos que había grabado. César Saavedra, camarógrafo de CNVE24 fue otro que denunció haber sido hostigado luego de grabar a funcionarios policiales cuando detenían a un hombre que vendía tapabocas a un dólar, en una avenida de Caracas.

 Aparte de trabajadores de la prensa, funcionarios militares también fueron denunciados por hostigar a un ciudadano asiático que reside en San Juan de Los Morros, estado Guárico, en el centro de Venezuela. De acuerdo con residentes, el hombre llegó hace pocos días de viaje, y había sido reportado como sospechoso de tener el COVID-19. Uniformados de la Guardia Nacional llegaron al sitio y lo obligaron a gritos a practicarse la prueba, hasta los momentos se desconoce el resultado.

Hasta el cierre de esta nota, Venezuela continúa en confinamiento hasta nuevo aviso. Ninguna autoridad ha brindado información de hasta qué día será la cuarentena.