"Nicaragua marca un ejemplo nefasto para América Latina": Luis Guillermo Solís

Según el expresidente de Costa Rica Luis Guillermo Solís, la acción de la comunidad internacional es indispensable para advertir a Ortega y evitar "otra Venezuela".
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No podemos tener otra Venezuela: si Nicaragua se sale con las suyas marca un precedente y un ejemplo nefasto para América Latina”, declaró este 17 de junio el expresidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís (2014-2018), en entrevista con BBC.

Según el historiador y politólogo, director interino del Centro Kimberly Green para América Latina y el Caribe de la Universidad Internacional de Florida, no es la primera vez que el régimen de Ortega comete actos violentos e injustos contra la oposición.

Pero el “desparpajo” con que se están produciendo los arrestos, la evidente forma como Ortega pareciera regodearse ante la opinión pública internacional, ante la cual se muestra completamente burlón, a su juicio, no tiene precedentes en la historia reciente de América Latina.

“Creo que el país está dentro de una situación de irregularidad política desde hace mucho tiempo. Se inició precisamente con la matanza de marzo y abril de 2018, y se profundizó a medida que el régimen continuó reprimiendo a la oposición”, agregó Solís.

“Aquellos actos fueron todavía peores que los actuales, porque acabaron con más de 320 personas muertas. Fueron, como lo dicen los informes de Naciones Unidas y de la propia OEA, crímenes de lesa humanidad. Ahí se violó, se torturó, además de asesinar a mansalva a estudiantes indefensos”.

Sin embargo, Solís no ve qué persigue Ortega con esta actitud, que indispone a su pueblo y la opinión pública contra él.

Al respecto, celebró la condena a estos actos de la comunidad internacional, especialmente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que votó mayoritariamente a favor de señalarlos como violaciones a los derechos humanos.

“Después habrá que moverse a la siguiente etapa, que podrá tener otras condiciones y características, incluida mediación internacional, a lo mejor de alguno de los países que todavía son amigos de Ortega y no se han convertido ellos mismos en gobiernos igualmente arbitrarios y dictatoriales. Tal el caso, por ejemplo, del gobierno argentino o mexicano, que quizá puedan hacer algún tipo de gestión para que haya un entendimiento que evite la violencia”.

Los aspirantes a la presidencia Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro García (ADN Cuba).

Represión contra opositores en la Nicaragua sandinista

 

En menos de dos semanas, el régimen detuvo a 13 dirigentes opositores: los aspirantes a la presidencia Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro García, dos ex vicecancilleres, dos ex guerrilleros sandinistas disidentes y tres mujeres líderes de diferentes grupos adversarios del gobierno.

En todos los casos la Policía informó que se los investiga por “realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos y pedir intervenciones militares”. 

También se los acusa de “organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilización, proponer y gestionar bloqueos económicos, comerciales y de operaciones financieras en contra del país y sus instituciones”.

Tanto las agrupaciones a las que pertenecen los detenidos, como sus abogados, han coincidido en que los arrestos de las últimas dos semanas son ilegales por ejecutarse sin orden judicial, y que violan los derechos humanos porque en la mayoría de los casos no se ha vuelto a saber de los capturados.

La resolución de la OEA se dio poco después de que el ex vicecanciller sandinista Víctor Hugo Tinoco fuera detenido por la policía de Nicaragua acusado de incitar la injerencia extranjera, pedir intervenciones militares y celebrar las sanciones contra miembros del régimen de Daniel Ortega.