Senado confirma a Amy Coney Barrett como jueza de la Corte Suprema de EEUU
Amy Coney Barrett será el tercer juez designado por Donald Trump para la Corte Suprema, la mayor cantidad para cualquier presidente desde Ronald Reagan
La jueza Amy Coney Barrett fue nominada por Donald Trump para ocupar la vacante en la Corte Suprema de Estados Unidos de la magistrada Ruth Bader Ginsburg, quien falleció el 18 de septiembre. (REUTERS / Carlos Barria).
 

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El Senado votó 52-48 este lunes en la noche (26 de octubre) para confirmar a Amy Coney Barrett como jueza de la Corte Suprema. La elección de la  magistrada del Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito y profesora de derecho de Notre Dame, se convierte en el tercer nombramiento del presidente Donald Trump para el Tribunal Superior en sus cuatro años de mandato, luego de Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh.

El mandatario fortalece el legado de su administración, ocho días antes de las elecciones generales de Estados Unidos.  Con la adición de la jueza Barrett, la mayoría conservadora pasa a tener seis escaños en la Corte Suprema, contra tres de aquellos de ideología progresista.

Según un reporte de Fox News, el último presidente en nominar a tres nuevos jueces para para el máximo tribunal fue Ronald Reagan.

La votación de hoy marcó el final de un proceso de confirmación que duró menos de 40 días, para determinar el  reemplazo del puesto vitalicio que dejó vacante la progresista Ruth Bader Ginsburg, que falleció el mes pasado.

Ante los boicots de los demócratas del comité, los republicanos cerraron filas en torno a la ungida por el presidente Trump y han promocionado el historial de Barrett como académica y jueza “impecable” y "Bien calificada" por la Asociación de Abogados de Estados Unidos (ABA)

Se espera que Barrett sea juramentada por el juez Clarence Thomas en la Casa Blanca el lunes por la noche.

Amy Coney Barrett junto a Donald Trump. Foto: Reuters


Barrett fue confirmada con 52 votos a favor, todos de senadores republicanos, y 48 en contra, todos los demócratas y la legisladora republicana por Maine, Susan Collins, quien había expresado objeciones sobre una nominación a la Corte Suprema antes de las elecciones.

La senadora Lisa Murkowski, republicana por Alaska, también había referido las mismas preocupaciones que Collins, pero votó a favor de Barrett este lunes.

"Esto es algo de lo que estar realmente orgulloso y por lo que sentirse bien. Hicimos una contribución importante al futuro de este país", dijo Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado, mientras se avanzaba en la confirmación de Barret para el puesto vitalicio en la Corte Suprema.

La presidenta del Comité Judicial del Senado, Lindsey Graham, republicana por Carolina del Sur, añadió: "Quiero agradecerles por su imparcialidad".

En tanto, el senador Richard Shelby, republicano por Alabama, señaló: "Considero que la jueza Amy Coney Barrett es la candidata a la Corte Suprema más calificada que he conocido en mis 34 años en el Senado de los Estados Unidos".

La actual magistrada del Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito, será el juez federal número 220 designado por Trump en su primer mandato, solo detrás de Jimmy Carter en todos los tiempos.

Barrett es católica practicante y se ha descrito a sí misma como un “tipo diferente de abogada”. La magistrada opina que una “carrera legal no es más que un medio para un fin...y ese fin es la construcción del reino de dios”.

La jueza pasó su infancia en Nueva Orleans, en el sur conservador, y se graduó como una de las mejores alumnas de la escuela de derecho de Notre Dame en Indiana, institución donde enseñó por 15 años. Al inicio de su carrera se desempeñó como secretaria del reconocido juez conservador de la Corte Suprema Antonin Scalia.