Senado de EEUU aprueba ayuda a víctimas del "síndrome de La Habana"

La cámara alta del Legislativo acordó dar un apoyo económico adicional a los cerca de 130 funcionarios que deben sufragar de su bolsillo los gastos médicos para tratar las lesiones que sufrieron cumpliendo con su deber.
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El Senado de EE.UU. autorizó una ayuda económica adicional a los empleados del gobierno que resultaron heridos por ataques de energía dirigida, o “síndrome de La Habana”, como también se le conoce, mientras estaban en servicio en las embajadas de EE.UU. en Cuba y China.

El proyecto de ley, que fue presentado el mes pasado por un grupo bipartidista, autoriza a la CIA y al Departamento de Estado a brindar apoyo financiero a los empleados por sus lesiones cerebrales.

También requeriría que las dos agencias elaboren regulaciones para los pagos e informen al Congreso sobre cómo se usa el dinero, reportó The Hill.

“Me complace que haya apoyo bipartidista para mi proyecto de ley, que brindará ayuda adicional a estos empleados del gobierno, perjudicados mientras representaban nuestros intereses”, dijo la senadora republicana Susan Collins, de Maine, quien es además miembro del Comité de Inteligencia.

El senador Mark Warner, del partido demócrata en Virginia, añadió que gracias a este proyecto de ley “se asegurará de que podamos brindar alivio financiero [a los funcionarios] mientras buscan tratamiento médico por las lesiones que han sufrido”.

Se estima que 130 funcionarios del gobierno han sido afectados por los ataques, probablemente fueron causados por radiación de microondas, según un informe de la Academia Nacional de Ciencias. La mayor parte de los casos conocidos han sido empleados del Departamento de Estado o de la CIA.

Los ataques, de los que aún se desconoce el autor o el arma, comenzaron a aparecer en medios de prensa en 2016, en plena normalización de relaciones entre EE.UU. y Cuba.

El régimen de Raúl Castro intentó restarles importancia e incluso negarlos, pero también afectaron a diplomáticos canadienses y posteriormente a aparecieron casos en otros países e incluso en territorio continental de EE.UU., dejando a los diplomáticos y analistas estadounidenses con síntomas neurológicos.

Diplomáticos de Canadá acusaron al gobierno de Justin Trudeau de ocultar información acerca de los ataques y minimizar el riesgo que corren los funcionarios en servicio en el extranjero. Más de una decena de ex funcionarios han demandado al gobierno en busca de ayuda económica y médica.