Reforma migratoria de Biden ofrecerá ciudadanía a indocumentados con ocho años de residencia
El plan migratorio de Joe Biden permitirá que los migrantes sean elegibles para la residencia legal permanente después de cinco años de estar radicados y aplicar tres años después a la ciudadanía.
Reforma migratoria de Biden ofrece ciudadanía
 

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El presidente electo Joe Biden tiene planeado presentar un amplio proyecto de ley de inmigración el mismo día de la toma de posesión, que incluiría un camino a la ciudadanía con ocho años de residencia para aproximadamente 11 millones de personas que viven en Estados Unidos sin estatus legal.

El plan migratorio de Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, es permitir que los migrantes que vivan en el país norteamericano antes del 1 de enero de 2021 sin estatus legal tendrían un camino de cinco años hacia un estatus legal temporal, o una tarjeta verde y si pasan verificaciones, como una revisión de antecedentes, el pago de impuestos y otros requisitos básicos. Iniciará un camino de tres años hacia la naturalización, si deciden buscar la ciudadanía.

La legislación encamina a Biden a cumplir una promesa de campaña importante para los votantes latinos y otras comunidades de inmigrantes después de cuatro años de políticas restrictivas y deportaciones masivas del presidente Donald Trump.

Como candidato, Biden calificó las acciones de Trump sobre la inmigración como un "asalto implacable" a los valores estadounidenses y dijo que "desharía el daño" sin dejar de mantener el control fronterizo.

Se espera que el proyecto de ley, que será enviada al Congreso después de que Biden preste juramento al cargo el miércoles, y también llame a enfocarse en las causas de raíz de la migración desde Centroamérica.

Para algunos inmigrantes, el proceso sería más rápido. Casos como los beneficiarios del programa DACA (jóvenes migrantes que llegaron a EE.UU siendo niños, llevados por sus padres), y los receptores del TPS (programa para migrantes provenientes de naciones afectadas por desastres naturales) podrían solicitar la residencia legal de inmediato, explicó el diario The Washington Post, que se basó en información de funcionarios del equipo de transición.

Este grupo de inmigrantes podrían calificar más para las tarjetas verdes si están trabajando, están en la escuela o cumplen con otros requisitos.

El proyecto de ley no es tan completo como la última reforma migratoria propuesta cuando Biden fue vicepresidente durante la administración Obama.

Por ejemplo, no incluye un elemento robusto de seguridad fronteriza, sino que exige la elaboración de estrategias. Tampoco crea ningún nuevo trabajador invitado u otros programas de visas.

Biden también busca establecer un programa de reunificación para familiares centroamericanos de ciudadanos de Estados Unidos que permitiría que quienes ya han sido aprobados para recibir la residencia sean admitidos en el país, en vez de tener que esperar en sus países de origen. Sería similar al que había para cubanos y haitianos, al que Trump puso fin. 

Se espera que el presidente electo tome acciones ejecutivas rápidas para revertir otras acciones de inmigración de Trump, incluido el fin de la prohibición de llegadas de varios países predominantemente musulmanes.

Los aliados de Biden e incluso algunos republicanos han identificado la inmigración como un problema importante en el que la nueva administración podría encontrar un terreno común con el líder republicano del Senado Mitch McConnell y suficientes otros senadores republicanos para evitar el estancamiento que ha molestado a las administraciones de ambos partidos durante décadas.