Inhalador contra asma acelera la recuperación del COVID-19

Inhalador contra el asma estaría cerca de ser recetado a pacientes con COVID-19 desde casa
Inhalador de asma
 

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La budesonida, un medicamento inhalado prescrito con frecuencia a los asmáticos, acelera la recuperación de los pacientes con COVID-19 en casa, ha revelado un ensayo clínico que abre las puertas a que por primera vez exista un tratamiento sencillo y disponible en farmacias.

Este ayudaría a las personas de alto riesgo en la fase inicial del virus.

“Este es un hito significativo para esta pandemia. Por primera vez tenemos evidencia de alta calidad sobre un tratamiento efectivo que puede ser desplegado en la comunidad para aquellas personas con mayor riesgo”, dijo Richard Hobbs, profesor de la Universidad de Oxford y codirector del ensayo clínico denominado Principle.

A diferencia de otros medicamentos como la dexametasona o el remdesivir (solo autorizado para pacientes hospitalizados con enfermedad severa), la budesonida podría usarse en casa al comienzo de los síntomas bajo prescripción médica.

Resultados de los ensayos clínicos

El ensayo clínico incluyó a casi 1,780 participantes mayores de 50 años y con alto riesgo de sufrir una enfermedad severa, bien sea por sufrir una condición crónica o por ser mayores de 65 años.

A un grupo se le recetó la budesonida, mientras que al otro le indicaron el tratamiento estándar actual para pacientes con COVID-19 en casa, que incluye descanso y acetaminofén.

Para las personas que hicieron dos puff del inhalador dos veces al día por 14 días, se recuperaron en promedio tres días antes de quienes no lo usaron, según los resultados preliminares de la investigación que estarán completos a finales de abril.

El 32% de personas que recibieron la budesonida, reportaron mayor bienestar y permanecieron sanos los 28 días siguientes; a diferencia del 22% de los que no la recibieron.

El fármaco contra el asma también pareció reducir el riesgo de hospitalización, aunque falta más información para asegurarse.

El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) confirmó que los médicos podrán comenzar a recetarlo tras una conversación con los pacientes.