Confirman “cambios cerebrales” en diplomáticos de EEUU que trabajaban en Cuba

Al menos 40 diplomáticos de Estados Unidos que trabajaban en la sede de la embajada de ese país en La Habana, y que presuntamente fueron víctimas de algún tipo de “ataque acústico”, presentan “cambios en sus estructuras cerebrales”, según revela un  estudio publicado por la Revista de la Asociación Médica de EEUU (JAMA).

Basándose en resonancias magnéticas de los afectados, los especialistas compararon los cerebros de los sujetos estudiados –23 hombres y 17 mujeres— con el de personas que no estuvieron expuestos al mismo medio de los primeros.

Al compararlos con las imágenes de dos grupos de control, los investigadores encontraron ‘diferencias significativas’ entre los grupos en el volumen de la materia blanca y gris del cerebro, en el cerebelo y en la ‘conectividad funcional en las subredes auditivas y visoespaciales’”, señala una nota del diario Nuevo Herald.

 

 

El Dr. Randel Swanson, uno de los responsables de la investigación, indicó que “los resultados del estudio, en especial los del cerebelo, son destacables, ya que varios de los pacientes evaluados mostraron alteraciones en el sentido del equilibrio y el movimiento coordinado de los ojos”.

La propia revista publicó en abril del 2018 la primera parte de este estudio, en el que participaron 21 diplomáticos, y que llevó a la conclusión de que los pacientes tenían signos de un “trauma prolongado en una variedad de redes cerebrales sin un historial asociado de traumatismo craneoencefálico”.

El gobierno de Cuba ha negado cualquier responsabilidad ante las acusaciones de permitir o planificar “ataques sónicos” contra 26 funcionarios y familiares, que les provocaron síntomas como mareos, dificultad para mantener el equilibrio, pérdida de audición, y deterioro cognitivo.

Hasta el momento, ni los científicos ni entidades de los gobiernos de Cuba o Estados Unidos han  logrado aclarar las circunstancias o causas del mal que aquejó al personal de la Embajada estadounidense en La Habana a finales de 2016.

En marzo último, las autoridades de Cuba revelaron el contenido de sus propias investigaciones sobre los incidentes de salud que afectaron también a diplomáticos canadienses, y refutaron que haya existido algún tipo de ataque sónico.

Tras una larga investigación, los especialistas de la isla concluyeron que "no hay evidencia, teoría ni resultado investigativo apegado a la ciencia que justifique el término ataque", indicó entonces Carlos Fernández de Cossíoel, director para Estados Unidos de la Cancillería cubana.