Hispanos atacados salvajemente por hombres negros en el Metromover: ¿crímenes de odio?
Eduardo Miguel Fernández, un hombre hispano de 74 años, terminó en el hospital Jackson Memorial luego de una salvaje golpiza. Lo mismo le sucedió a la joven colombiana Andrea Puerta, quien terminó con serias lesiones en el rostro.
Eduardo Miguel Fernández
 

Reproduce este artículo

Anciano recibe brutal paliza

Eduardo Miguel Fernández, un hombre hispano de 74 años, terminó en el hospital Jackson Memorial luego de una salvaje golpiza que le propinara un hombre negro, que le dejó 4 fracturas en la cara y una en el cráneo. A su edad, es un verdadero milagro que esté vivo.

Los hechos ocurrieron en la madrugada de este domingo 20 de septiembre mientras Fernández viajaba en el Metromover de Miami.

La familia de la víctima dice que los hechos son aparentemente motivados por el odio racial, pues el agresor no le robó absolutamente nada, y fue un ataque por sorpresa y sin previa provocación.

La policía no ha dicho si existe algún video de vigilancia que pueda ayudar a saber la identidad del agresor.

Según la descripción de la víctima, se trata de un hombre negro y alto.

Una joven colombiana recibe brutal golpiza y dejan en libertad a su agresor

La joven colombiana iba en el Metromover, cuando un hombre joven negro fornido entra al vagón, se cerciora de que está sola, sale y cuando el tren va a arrancar vuelve rápidamente a entrar y sin ningún motivo se le va a encima y la empieza a golpear de manera salvaje, como un desquiciado.

No conforme con golpearla con el puño, la tira brutalmente contra los asientos y luego arremete contra ella con violentos rodillazos.

Andrea Puerta terminó con serias lesiones en el rostro, uno de sus oídos y la cabeza, y su agresor, arrestado ese mismo día, fue puesto en libertad bajo fianza, a pesar de que la saña y la falta de motivo hacen sospechar que la raza y el género podrían ser la causa de la golpiza.

La joven víctima le dijo a América Teve, que la familia del agresor, identificado como Joshua King, dice que el hombre tiene problemas mentales, aunque esto no justifica una agresión de esta naturaleza, sin previa provocación, en la que se ve cierto grado de premeditación, porque el agresor se cerciora de que la joven está sola, entra al vagón a última hora, cuando ya nadie más podía entrar, asegurándose estar a solas con su víctima, y comienza la agresión inmediatamente.

Image
Agresor y víctima