Muere en Santa Clara la cantante Lucía Labastida
Este primero de enero ha muerto en Santa Clara Lucila Oílzer Bastida Zamora (1973), renombrada Lucía Labastida, una de las cantantes más populares del territorio
Lucila Oílzer Bastida Zamora (Lucía Labastida) en 2012. /Foto: Pedro Manuel González Reinoso
 

En el día primero del nuevo año, muy temprano de mañana, ha muerto Lucila Oílzer Bastida Zamora (1973), renombrada Lucía Labastida.

Conocida como La Voz Temperamental del “Mejunje de Silverio”, Lucía deslumbró al público y a intelectuales durante los 20 años que cantó ininterrumpidamente a los cuatro vientos, tanto como hizo falta y fue convocada.

Lucía, incansable intérprete, falleció de un presunto aneurisma, luego de 24 horas de padecer agudos dolores corporales, que hasta el momento no han podido ser explicados por los médicos.

El diagnóstico anterior fue cuestionado por el patólogo que practicó la necropsia al mediodía del 1 de enero, y el cadáver de la artista fue cremado en horas de la tarde, Sus restos serán esparcidos este sábado en el sitio donde creció como figura, justo a las 6 pm, en el horario habitual de la peña de “Los Filingbusteros”, según comunicó por teléfono el promotor Ramón Silverio Gómez, también director del Mejunje, considerado el sitio más inclusivo de la ciudad de Santa Clara.

 

 

Seguidora de la tradición más arraigada en la canción criolla que agrupa a intérpretes del bolero y el ‘feeling’, como a Ela O’Farrill, La Lupe, Martha Estrada, Leonora Rega, Moraima Secada, o a los locales Meme Solís y Dorys de la Torre, Labastida heredó además de paradigmas mundiales como Chabela Vargas.

Figuras de la altura de Zaidita Castiñeyras –quien fuera maestra y amiga—, o Freida Anido, guía y acompañante, ayudaron a moldear un chorro de musicalidad y talento que no pasó inadvertido para nadie, sin haber transitado jamás por alguna academia de profesionales.

No obstante, resultó evaluada como “categoría A” por el Centro Provincial de la Música en Villa Clara durante el 2007, cuatro años después de su debut oficial con la pieza del trovador Rolando Berrío, titulada “Roly Hood”, aunque desde finales de los años 90, Lucía Labastida ya se agenciaba elogios en clubes nocturnos y cabarés que frecuentaban los santaclareños.