Unificación monetaria: mucha vaselina y poco de todo lo demás
Mientras el periódico Granma gasta tinta y páginas en analizar un entorno ideal para el dinero en Cuba, los propios lectores se preguntan si al menos alguien podrá decir en qué año será la tan anunciada unificación. 
Unificación monetaria en Cuba
 

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Karina Cruz Simón, analista, se refiere en la nota de Granma a la "estabilidad" de la moneda nacional como la clave. Y eso, dijo, "se logra garantizando que los procesos de emisión de dinero se correspondan con la evolución de la economía real o productiva".

Muchos han señalado, en este sentido, que Cuba se ha trazado para llegar al capitalismo un camino larguísimo. Pero de todos modos viene Granma a descubrir el agua tibia.  

"Entre los procesos que pueden atentar contra esa estabilidad se encuentran los inflacionarios, que ocurren cuando existe demasiado dinero en circulación y cuando se elevan los precios, lo que afecta el poder adquisitivo de la moneda y su credibilidad", explica.

En las redes sociales, las críticas también se hicieron notar. 

También, cree revelar, "se puede generar escasez (inflación reprimida), excesos de liquidez (ahorro forzoso) y mayor protagonismo de los mercados informales, todo lo cual también daña la estabilidad y poder adquisitivo de la moneda".

De todos modos sueña "un escenario favorable para que el peso cubano pueda cumplir con sus funciones", donde se logre preservar "los equilibrios macroeconómicos", aunque eso implicaría un tipo de cambio que acerque la oferta y la demanda de divisas; la existencia de reglas claras de emisión monetaria, para que en la economía haya justo la cantidad de dinero necesaria, y la disciplina entre los ingresos y gastos del Gobierno (control del endeudamiento público). Nada que al pueblo le toque el bolsillo. 

Uno de los lectores opinó que si bien "yo sé que no hay una bola mágica que diga el momento exacto de la unificación", ¿nadie podrá decir al menos el año en que será?

Otro dijo: "recuerden que solo beneficia a los que reciben remesas y viajan al exterior, no al trabajador".

Y un tercero escribió que "hay que hacer algo urgente por ejemplo sacar divisas para la venta en los bancos pues yo mismo lo e comprobado y en estos días pregunté en varios bancos en playa y no hay divisas disponibles esto provoca que en el mercado informal un usd y euro ronden los 1.50 y seguirá subiendo y las monedas cubanas seguirán devaluándose".

Solo al final el periódico oficialista citó las palabras de la joven analista sobre la necesidad de "una oferta estable y de calidad de bienes y servicios que puedan ser adquiridos en la moneda nacional, y la necesidad de crear condiciones que estimulen que las personas y las empresas ahorren y obtengan créditos en la moneda nacional".

A todo eso respondió otra persona que "no hay que ser muy dotado en la economía, para estar claro lo que representa la variedad de monedas en un país, en lo que respecta al nuestro, ya es hora que se tome una decisión. Mi pregunta y sugerencia es: ¡Hasta cuando vamos a estar sufriendo la consecuencia del CUC y ahora el MLC, dos elementos que propician la diferencia de clase que tanto se nos enseñaron en clases, desde que triunfo la revolución? ¿ Alguien tiene que venir de otro planeta? ¡Seguimos decidiendo cómo ponerle el cascabel al gato! ¿PERO QUIEN?", cuestionó.