Dificultades en la fabricación artesanal de ladrillos en Cuba
Muchas familias se dedican a elaborar ladrillos en la zona rural de Cuba, un oficio duro y extenuante
Un trabajador en una ladrillera. Foto: imagen de referencia, Internet.

Un videoreportaje sobre la producción de ladrillos en Cuba muestra las duras condiciones en que trabajan muchas personas en ese oficio, de forma artesanal, con poca o nula tecnología, en horarios extenuantes.

Y aun así, deben seguir adelante porque es la principal actividad económica en Calixto García, un municipio de la provincia de Holguín, en el este de Cuba.

El audiovisual, realizado por ADN Cuba, contó las historias de un grupo de “alfareros”, como dijeron llamarse.

“Las ladrilleras en esta zona es la mayor fuente de empleo en este lugar. Lo mismo el que pisotea el barro, el que corta el marabú, el que quema el horno, todas esas familias dependen de este negocio”, dijo uno de los alfareros.

“Este oficio de aquí es antiguo, esto viene de generación en generación”, dijo otro, mientras otro colega expresó que se ha venido dedicando a esto “desde hace 50 años”.

 

 

Una de las fases más agotadoras la sobrelleva el encargado de mantener el horno encendido.

“Este trabajo es duro, el que quema el horno. Tengo que pasarme ocho a 10 horas quemando un horno, ya prendido puede causar más de 250 grados”, dijo.

En la temporada de lluvias, la faena suele detenerse, por razones obvias. “Cuando comienza a llover aquí, ya no se puede hacer nada, por el agua”, dijo otro alfarero.

Los horarios suelen iniciar a las 7 de la mañana y finalizan a las 4 de la tarde. Para echar a andar un tejado, se requieren unos 10 mil pesos cubanos, aseguraron.

Eric Preza Guevara afirmó: “Yo soy músico de la banda de concierto de Calixto García, y en los tiempos libres me dedico a la alfarería aquí en los tejares cercanos”.

Cada ladrillo se vende a peso, y le pagan al obrero “10 kilos”.