No más efectivo para la compra de materiales de construcción en Cuba.
La construcción es un pilar fundamental en la edificación de viviendas por esfuerzo propio, dado que el estado prácticamente tiene monopolizado ese sector.
Los materiales de la construcción en Cuba tendrán que pagarse con tarjetas electrónicas.

Según una nota del Ministerio de Comercio Interior publicada este sábado en su página web, la compra de materiales para construcción en lo adelante se realizará solo por vía electrónica.

El Ministerio del Comercio Interior regula este proceso mediante La Resolución No 25 de 2020, la cual, según explica, va dirigida a alcanzar mayor transparencia en las ventas y el manejo de efectivo, utilizando plataformas de Comercio Electrónico.

De acuerdo con lo precisado en la nota, el uso de las tarjetas magnéticas u otro canal electrónico serán los únicos instrumentos válidos para efectuar los pagos de las compras en las tiendas de venta de materiales para la construcción.

La nueva medida se hará efectiva a partir de este mes de marzo en los municipios cabeceras de las provincias Mayabeque, Cienfuegos, Santiago de Cuba, Guantánamo y el municipio especial Isla de la Juventud. En los municipios cabeceras del resto de las provincias será a partir del mes de mayo, y en La Habana será en el mes de abril, abarcando todos sus municipios.

Recordemos que la venta liberada de materiales de la construcción es un pilar fundamental en la edificación de viviendas por esfuerzo propio, dado que el estado prácticamente tiene monopolizado ese sector.

La nota del ministerio también añade que de manera excepcional se permitirá el uso de otros medios autorizados por el Banco Central de Cuba a los beneficiados ante la ocurrencia de eventos meteorológicos por el periodo que entienda conveniente, y a los subsidiados y beneficiados con créditos bancarios aprobados entre los años 2012 y 2019.

Aunque la nueva medida, y el empleo de las tarjetas magnéticas en general, representan un beneficio para la banca cubana, no lo es así para la población, debido a lo poco extendido de su uso.

Por otro lado, hay que tener en cuenta, que, según datos oficiales, solo en La Habana existe un déficit de 206.000 viviendas. La provincia de Camagüey por su parte registra una falta de 71.000 hogares, mientras que las orientales Holguín y Santiago de Cuba son las más afectadas después de La Habana, con 147.000 y 103.000, respectivamente.  

A esto hay que sumarle el resto de las provincias del país, lo cual, también en cifras oficiales, redunda en un déficit habitacional que estaría afectando en estos momentos a más de dos millones y medio de cubanos.

Y si tenemos en cuenta que hasta la fecha, ni los programas de construcción estatal, ni la venta liberada de materiales de la construcción a la población, ni los planes de subsidios y créditos a la construcción por cuenta propia le han dado una solución al problema, es fácil de avizorar que esta nueva medida solo llega para sumarse, junto al deterioro de las edificaciones, a las principales causas de pérdida de la capacidad habitacional del país.