"Contra Castro", novela de Rafael Alcides: regalo de Instar por Día de la cultura
El Instituto Internacional de Artivismo "Hannah Arendt" celebró el Día de la Cultura Cubana compartiendo la reedición póstuma de la novela Contra Castro, del escritor Rafael Alcides
Fotograma del documental Nadie, de Miguel Coyula.
 

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El Instituto Internacional de Artivismo "Hannah Arendt" (INSTAR) celebró este 20 de octubre, Día de la Cultura Cubana, compartiendo la reedición póstuma de la novela Contra Castro, del escritor Rafael Alcides (1933-2018), uno de los grandes poetas de la isla y quien se consideraba a sí mismo un «insiliado» dentro de Cuba.

La novela obtuvo una mención en el premio Casa de las Américas de 1965 pero nunca fue publicada, se presentó en el 2018 en Miami como su "testamento ético y político", informó EFE en ese momento.

Pese a su título, que sin duda asustó a los potenciales editores en Cuba, es esencialmente una novela de amor con "mucho erotismo", aunque el trasfondo muestra una visión crítica de la Cuba posterior a 1959, dijo a Efe Marlene Moleón, directora de Eriginal Books, la editorial que ha rescatado del olvido este libro.

En la página oficial de Facebook del Instituto "Hannah Arendt" fue publicado: “Contra Castro forma parte de #ArchivosInstar y está disponible gratis en nuestro sitio web. Dejamos que lo presente Regina Coyula Pérez-Puelles, su viuda, editora y becaria de INSTAR para el rescate de la obra del intelectual cubano:

Lector:

Esta novela apareció publicada hace más de dos años, pero Alcides no llegó a verla. Se obligaba a dominar el dolor, y todos los días, ya muy enfermo, se sentaba de manera intermitente ante la computadora a trabajar. No era ajeno a que su cáncer estaba en fase terminal y me daba recomendaciones y hacía notas digitales, pues ya era incapaz de dominar aquella distintiva caligrafía alargada.

Organizando, pero sin entrar en lecturas, algo demasiado personal, doloroso en definitiva, no abrí su computadora como no fuera para copiar y enviar textos de poesía solicitados por amigos por la posibilidad de verlos publicados. No fue hasta marzo de este año que decidí meterme en su maquinita, un tareco antiguo y lento con un sistema operativo en desuso.

Alcides no era de tecnologías. Me costó convencerlo para que abandonara la máquina de escribir por su primer ordenador, al que veía como un pequeño monstruo con vida propia; cuando se vio obligado a cambiarlo por obsolescencia, supuso revivir la pequeña tragedia derivada de lo poco nuevo necesario de aprender. Sus habilidades se limitaron a crear, modificar, cortar y pegar, copiar y salvar; así encontré unos archivos repletos de versiones de un mismo texto, pues era muy frecuente que guardara el mismo trabajo varias veces como un nuevo documento.

En esa organización de archivos, encontré una versión de Contracastro del 13 de junio de 2018, solo dos días antes de morir. Imaginen mi sorpresa. La versión publicada de la novela cerró en agosto del 2017 y yo ignoraba que él había vuelto a trabajar en ella. El Contracastro de 1965 fue una obra nacida de su encantamiento con los primeros años de la Revolución. La novela además tuvo su fatuum (palabra que a Alcides le encantaba) la historia se cuenta en el prólogo de la versión impresa. Al no ser publicada en 1965, durmió en un escaparate a merced de la humedad y el comején. Hace cuatro años, Alcides retomó el texto con la decisión de terminarlo. La historia de amor y la introspección del personaje masculino es lo que queda del panfleto original, y uso panfleto en el sentido más familiar para los cubanos. Toda la poda del texto original deja un poco fuera de lugar el título, pero él lo mantuvo (Y estarán de acuerdo en que es un título excelente).

Ser la mujer y la editora tiene su adrenalina complicada. Tuvimos broncas monumentales: él, con el vozarrón y la autoría como ases, y yo, cartesiana, tratando de meter aquella tromba en razones. La inseguridad le llevó a reescrituras sucesivas en un ejercicio lúdico semejante al del coronel Buendía y sus pescaditos de oro. Al cabo, y quienes le conocieron lo saben, su disfrute estaba en escribir: publicar era un plus.

En el trabajo de edición percibí las costuras entre el original y los añadidos. Y peor. La novela había pasado a ser el panfleto contrario con melodrama incluido. Un amigo poeta con experiencia editorial, le puso por escrito sus muy sinceras observaciones; con él no tuvo la bronca monumental, pero tampoco le gustó.

Pero Alcides, con ese orgullo temerario que tenía, sentenció que esa era la novela. En su descargo podría decir que trabajó contra reloj porque ansiaba verla publicada. Esa es la versión que vio la luz a fines de 2018, a seis meses de su fallecimiento.*

El hallazgo de esta nueva versión que nunca mencionó, hace evidente que pasado el encabrone inicial, estuvo cocinando las observaciones del amigo y las mías –coincidentes en más de un punto- y éste es el resultado, y fue, en su forma oblicua de expresarse, una manera de decirnos que teníamos razón.

Regina Coyula. La Habana, 17 de octubre 2020, Año de la Pandemia. *Eriginal Books

Alcides, fue un autor siempre "incómodo" para la revolución cubana, que en lugar de exiliarse se recluyó en su casa durante décadas y falleció de un cáncer a los 85 años el 19 de junio pasado.

Perteneció a la segunda promoción de la llamada Generación Poética del Cincuenta, junto con Fayad Jamís, Pablo Armando Fernández y Antón Arrufat, casi todos cultivadores del coloquialismo.

Himnos de montaña (1961), Gitana (1962) y La pata de palo (1967), fueron sus primeros poemarios publicados. Luego de Alcides decidió por primera vez retirarse de la escena cultural de la isla. “Volvió al sistema de edición cubano, enteramente estatal, unos veinte años después con la que sería su obra más reconocida: Agradecido como un perro (1983), con la que se convirtió en el poeta de referencia para los cubanos nacidos en la segunda mitad del siglo XX”, publicó ABC tras su fallecimiento.

“El poema homónimo está considerado «una obra de arte de la palabra conversacional», que muestra «la calidez de un hombre que se expresa con la piel abierta al mundo, aunque reciba heridas o caricias», según escribió el crítico y poeta cubano Virgilio López Lemus. Sus últimos textos publicados en Cuba fueron «Noche en el recuerdo» (1989), «Y se mueren, y vuelven, y se mueren» (1989) y «Nadie» (1993)”, destacó el diario español.  

Transcurría la crisis económica de 1990 en Cuba, cuando Alcides decidió alejarse del foco público en la isla, «decepcionado» por la Revolución que tanto amó y «por la que habría muerto», según aseguró en 2009, cuando viajó a España para presentar su primer libro en 16 años.

Su decisión permanecer al margen de la realidad cubana fue «su modo de no colaborar» sin tener que dejar su país, donde quería «pagar su penitencia» hasta el final de su vida, según sostuvo en 2011 en uno de sus últimos intercambios con la prensa.  

El reconocido escritor renunció en 2014 a su membresía de la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). También rechazó en varias ocasiones el ofrecimiento del Premio Nacional de Literatura.

En 2015 recibió el premio Nacional de Literatura Independiente Gastón Baquero, creado por instituciones del exilio cubano.

Nadie, el documental dirigido por el realizador cubano Miguel Coyula, permite un profundo acercamiento a la vida del poeta.

 

*Portada: Fotograma del documental Nadie, de Miguel Coyula.