Venezuela reduce envío de combustible y pone en aprietos al gobierno de la isla

El país sudamericano recortó los envíos de casi 44 000 barriles diarios en 2020 a 22 000 en el primer trimestre de este año, insuficientes para cubrir la demanda.
Petrolero venezolano entrando a la Bahía de La Habana (CubaNet)
 

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Cuba está batallando por cubrir un déficit de combustible debido a que las importaciones de Venezuela se mantienen por debajo de los niveles históricos, informó este 5 de abril la agencia Reuters.

La isla, que depende de las importaciones de combustible de su aliado, enfrenta escasez de diésel y gasolina, lo que genera largas filas frente a las estaciones de servicios. Las importaciones insuficientes son otro obstáculo para la economía, que lucha por recuperarse tras la pandemia de coronavirus.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha proporcionado a Cuba más de 32 000 barriles por día de crudo desde 2019, incluso desafiando las sanciones de Estados Unidos a ambos países. Pero los volúmenes de combustible han caído debido a que Caracas ha tenido problemas para producir productos refinados para cubrir sus propias necesidades.

Cuba importó unos 70 000 barriles por día en el primer trimestre del año, por debajo de los 100 000 que generalmente requiere para satisfacer la demanda normal, mostraron datos de seguimiento de petroleros de Refinitiv Eikon.

Más de las tres cuartas partes procedía de Venezuela, cuyos envíos se redujeron de casi 44 000 en 2020 a 22 000 diarios en el primer trimestre de este año, de acuerdo con datos y documentos internos de la estatal PDVSA.

Antes de la pandemia, la demanda de combustible de Cuba alcanzaba los 137 000 barriles por día de fuel oil, diesel, gasolina, gas de cocina y otros productos refinados, informó la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba.

Aunque este año la isla está consumiendo unos 110 000 barriles, todavía necesita importaciones para compensar la insuficiente producción nacional, indicó Jorge Piñón, director del Programa de Energía y Medio Ambiente de América Latina y el Caribe de la Universidad de Texas, en Austin.

"Las refinerías cubanas no están 100% operativas. La refinería de La Habana, la única instalación con un craqueador catalítico, está funcionando en torno al 70% de su capacidad, mientras que la refinería de Cienfuegos realiza esporádicamente tiradas de 10 000 bpd, y Santiago no está en servicio", explicó Piñón.

El ministro de energía y minas de la isla, Liván Arronte, refirió que Cuba, que permanece bajo un embargo estadounidense que limita el libre comercio con el país, está pagando tarifas de flete y otros costos un 20% más altos que los importadores que traen combustible por las mismas rutas.