Vecinos de fallecida en derrumbe tienen miedo y no reciben ayuda del gobierno
La mujer denunció que ya ha pasado una semana del lamentable hecho y las autoridades no se han preocupado por ellos
Vecinos de fallecida en derrumbe tienen miedo y no reciben ayuda del gobierno
 

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Los vecinos de Rosa, la mujer fallecida el pasado 16 de diciembre tras quedar atrapada en un derrumbe en Habana Vieja, tienen miedo de lo que les pueda suceder si siguen viviendo allí, y no han recibido ayuda del régimen.

El llamado de auxilio fue hecho por Zulema Verdecia en redes sociales, a nombre de todos los vecinos.

La mujer denunció que ya ha pasado una semana del lamentable hecho y las autoridades no se han preocupado por ellos.

"Estamos desesperados. No sabemos qué hacer, el edificio se seguirá cayendo en cualquier momento por lo critico que está, encontrándose niños menores de 6seis años y ocho núcleos esperando por una respuestas que no ha llegado", añadió.

 

 

Además, contó que la hija de la fallecida y su hijo menor se encuentran en la calle y los organismos "los pelotean", es decir, no les dan solución al grave problema de vivienda.

"Por favor, si ustedes pueden venir y darnos una ayuda, a la vez van a salvar unas cuantas vidas que quedamos aquí y les estaremos eternamente agradecidos. Tenemos papeles que hablan de más de 20 años que estamos luchando por esta problemática, esperamos por ustedes", concluye el mensaje dirigido al oficialista Canal Habana.

De ese accidente ocurrido la semana pasada, aun queda un vecino herido, ingresado en el Hospital Calixto García.

Rosa, la víctima, vivía en el primer piso del antiguo edificio que habitaban varias familias, conocido entre los cubanos como “un solar”. Rosa quedó sepultada por los restos de las plantas superiores luego de desplomarse el inmueble, contaron varios vecinos a Esteban Rodríguez, colaborador de ADN Cuba.

Según testimonios recogidos en el lugar, los cubanos que vivían en ese solar no se encontraban “ilegalmente” en La Habana. Residían en la precaria casona colonial desde hace mucho, entre ellos varios ancianos.

“La señora Rosa llevaba años viviendo allí, incluso se movilizaba llevando cartas [a las instituciones] de quejas para que le dieran otra casa o materiales para arreglar y el Estado nunca hizo nada”, dijeron a Rodríguez.