Una "reparación" de la Empresa Eléctrica acaba con emblemática acera de La Rampa

Numerosas protestas, acompañadas por fotos, ha suscitado en redes sociales la destrucción de una emblemática acera de La Rampa, en La Habana, por obras de la Empresa Eléctrica ejecutadas sin el más mínimo cuidado hacia el patrimonio arquitectónico de la capital.

La reconocible acera de granito que recorre la Rampa habanera, decorada desde hace décadas con mosaicos de destacados artistas cubanos, tiene ahoras unas horribles cicatrices de cemento que han provocado todo tipo de críticas.

Actores, escritores, estudiantes o simples transeúntes han acudido a Facebook y Twitter para manifestar su molestia por el resultado de las obras que trajo consigo la instalación del nuevo alumbrado de la céntrica avenida 23 patrimonio cubano.

A las protestas se ha sumado incluso el embajador de Cuba en Austria, Juan Antonio Fernández Palacios, que en su cuenta oficial de Twitter, comentó: “Esta no es La Habana que nos merecemos. Esto se llama chapucería de indolentes".

"Atención autoridades de mi Habana. Es La Rampa. Es una acera patrimonial”, agrega el funcionario.

En las fotos difundidas por el embajador cubano y en otras que los indignados capitalinos han hecho circular en internet se puede ver cómo sin el menor cuidado o respeto por el diseño de la acera de La Rampa, los trabajadores y autoridades encargados de las reparaciones eléctricas de la zona dejaron los rellenos de cemento donde antes estaban los célebres mosaicos.

Un hecho, sin duda lamentable, que se suma a la devastación progresiva del patrimonio urbano de la capital, afectada por numerosos derrumbes e indolencias.